PRD, con Peña desde el primer día

Las mediciones de preferencia electoral se inclinan, hasta hoy, por Claudia Sheinbaum Pardo, candidata de “Juntos Haremos Historia” a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. La capital del país es la principal base electoral del Partido de la Revolución Democrática (PRD) que, pese a su poder clientelar, llegará resquebrajado a los comicios del próximo 1 de julio, luego de dos décadas de gobernar la megalopoli.
Ya sin su estructura fundadora y cercano al Gobierno federal desde su inicio, con la firma del Pacto con México, además de los escollos de la gestión de Miguel Ángel Mancera Espinosa, y de su reciente decisión de competir en bloque con el Partido Acción Nacional (PAN), ideológicamente contrario a la izquierda, los ciudadanos lo castigarán en las urnas, vaticinan analistas políticos.
“El problema es que Las mediciones de preferencia electoral se inclinan, hasta hoy, por Claudia Sheinbaum Pardo, candidata de “Juntos Haremos Historia”afirmó Valeriano Ramírez Medina, politólogo y sociólogo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). “El PRD se quedó con algunos personajes, pero lo peor es que perdió estructuras y bases, y hoy tiene un problema muy serio: el desprestigio de sus dirigentes”, añadió el especialista en movimientos de actores y participación política.
En el PRD de la CdMx está la corriente Vanguardia Progresista, integrada por Héctor Serrano Cortés y el asambleísta Leonel Luna Estrada; la Izquierda Democrática Nacional (IDN), fundada por René Bejarano Martínez, donde también está Alejandro Sánchez Camacho, Secretario del Comité Ejecutivo Nacional del PRD, y la Nueva Izquierda de “Los Chuchos”, encabezada por Jesús Ortega Martínez y Jesús Zambrano Grijalva.
Sobre la presencia del partido en la capital del país, el secretario Alejandro Sánchez Camacho dijo en entrevista que “no hay que subestimarla. Todavía hay bastiones perredistas en la ciudad con población progresista, democrática y de izquierda. Todo indica que el encuentro será entre Claudia Sheinbaum y Alejandra Barrales. Al menos hay que esperar la elección del primero de julio que es la encuesta final, aunque según las encuestas actuales todo indica que Morena va en una posición adelante del PRD y la alianza”.
Sin embargo, en un ejercicio de autocrítica reconoció que dentro del partido “no se dirige ni se toman las decisiones con un criterio de mayoría a minoría, eso en el PRD nunca ha dado resultado”.
La noche del 25 de noviembre de 2014, año en que el partido cumplió 25 años, el líder moral y fundador Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano presentó su renuncia al PRD al entonces dirigente Carlos Navarrete Ruiz, por la pérdida de credibilidad y negación a reestructurarse como partido político, argumentó en una misiva. En medio ardía el caso de Ayotzinapa, en el cual estaba embarrado el Alcalde perredista de Iguala, Guerrero, José Luis Abarca, acusado de nexos con el narco, y el Gobernador perredista, Ángel Aguirre Angulo, a quien la presión social lo orilló a abdicar. Cárdenas, en contraste, acudió a una de las manifestaciones para demandar la aparición de los 43 normalistas aún desaparecidos.
Dos años antes, en diciembre de 2012, aunque el PRD lo omite en el texto de su historia oficial, el dirigente Jesús Zambrano firmó el Pacto por México, junto con los dirigentes del PRI y PAN, y detrás, los gobernadores de las entidades. Durante el evento también estuvo Rosario Robles Berlanga, entonces Secretaria de Desarrollo Social y una ex dirigente del PRD; junto al entonces Diputado Silvano Aureoles, hoy Gobernador perredista de Michoacán y simpatizante del candidato priista José Antonio Meade.
“Mediante este Pacto, los signatarios acuerdan que el gobierno realizará un conjunto de acciones administrativas y que las fuerza políticas pactantes impulsarán reformas legislativas, así como acciones políticas que amplíen la libertad y la gama de derechos exigibles y efectivos para todos los mexicanos”, reza en sus primeras líneas.
Con el documento se buscó la aprobación de las reformas estructurales del peñismo, entre ellas la Reforma Energética a la que se ha opuesto el hijo de “El Tata”, Cuauhtémoc Cárdenas. Fue el inicio de su alejamiento a los objetivos por los que se fundó y con ello el comienzo de su debacle. Zambrano aseveró en el Castillo de Chapultepec que las críticas internas señalaron que “entregaban” su capital político y que se “desdibujaban” como izquierda, y aunque lo reconoció como un riesgo, “vale la pena asumirlo”, dijo.
“Ahí empezó la debacle, porque el que firmó [el Pacto por México] no fue el partido, fue la dirección de Jesús Zambrano. Afectó su propia base y eso provocó que Andrés Manuel empezara con un movimiento alternativo que después se construyó como partido y hoy es hasta el momento la fuerza más importante en las encuestas”, determinó el politólogo Valeriano Ramírez Medina. “Ya se desfondó porque perdió rumbo. Se preocuparon más por el presupuesto y por huesos que por la estructura y el proyecto del partido”.
Por su parte, el Secretario general del PRD, Alejandro Sánchez Camacho, destacó en 2012 que la Comisión Política desconocía el Pacto por México. En entrevista, aseguró que “los acontecimientos que se presentaron después de la firma del Pacto por México son elocuentes. Uno de ellos es la renuncia del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, de Alejandro Encinas, entre otras figuras importantes y fundadoras del PRD. En términos electorales también hubo una caída del partido”.

Desbandada del Sol Azteca

Rumbo a las elecciones de este verano de 2018 y tras una desbandada de diversos miembros [algunos migraron a Morena], el ex dirigente panista y candidato presidencial Ricardo Anaya Cortés vistió un chaleco amarillo, la ex dirigente del Sol Azteca, Alejandra Barrales Magdaleno, lo acompañó en su inicio de campaña, y el Gobernador perredista de Michoacán, Silvano Aureoles Cornejo, apoyó abiertamente al candidato priista, José Antonio Meade Kuribreña.
Armando Ríos Piter, el “Jaguar”, ahora miembro del equipo del tricolor luego de señalársele irregularidades en sus firmas para la candidatura independiente, en 2015 fue considerado para competir por la gubernatura perredista de Guerrero y para ocupar la dirigencia nacional del PRD. Pero renunció al partido a inicios de 2017. Para entonces ya habían desembarcado el Senador Alejandro Encinas Rodríguez –un ex presidente y ex candidato a gobernar el Estado de México–; el ex Jefe de Gobierno Marcelo Ebrard Casaubón; el Senador Zoe Robledo Aburto; y el Senador Mario Delgado. En abril de 2017 partió Miguel Barbosa, hoy abanderado por Morena y puntero en la candidatura a Puebla.
“Cuando sientes que tus opiniones son avasalladas por una mayoría, cuando las decisiones se basan en una situación de correlaciones de fuerza política, y que se abandona la decisión política, entonces quiere decir que ya no tienes condiciones”, atribuyó el Secretario del PRD, Alejandro Sánchez Camacho, a las salidas.
Pero el politólogo Valeriano Ramírez determinó que “el reclamo a Morena es cómo acepta una alianza con políticos que ya provocaron su incapacidad u opaciddad y en algunos casos hasta la corrupción, y que cambiaron a Morena para asegurar un cargo que les permita sobrevivir políticamente. A la larga les va a traer consecuencias”.
Quedó Juan Zepeda, ex candidato a la gubernatura del Estado de México y Miguel Ángel Mancera Espinosa, ahora en el equipo del Frente y uno de los responsables de la catástrofe que se avecina este julio para el PRD en la capital del país.
“Se perdió la unidad que se había logrado en 1988”, declaró el Ingeniero Cárdenas en entrevista con este medio en septiembre de 2016.
De acuerdo con Alejandro Sánchez Camacho, después de estas salidas, “hubo un divorcio entre la dirección nacional y la militancia de nuestro partido, es decir, el corazón de la militancia está hacia la izquierda y no hacia la derecha”.
Actualmente, la coalición “Por México al Frente”, entre los partidos Acción Nacional (PAN), de la Revolución Democrática (PRD) y Movimiento Ciudadano (MC) se conformó en 21 estados y de ellos en cuatro de los nueve que elegirán Gobernador. “Somos funcionales en las decisiones de nuestro partido, pero eso no significa sumisión. Nosotros no estamos de acuerdo”, dijo el secretario perredista, Sánchez Camacho.
Además del candidato a la Presidencia, los frentistas lograron acordar la postulación de un solo candidato a la gubernatura en Tabasco, Puebla, y Veracruz, y para Jefe de Gobierno en la Ciudad de México. Tanto en Tabasco como en Morelos el Frente no figura como favorito por lo que el PRD también está en riesgo de perder ambas entidades amarillas.
En la Ciudad de México, aunque se perfila la derrota de Alejandra Barrales, “Cuahtémoc ya la perdieron y las delegaciones importantes que le quedan al PRD son Coyoacán, Iztacalco, Iztapalapa y la Gustavo A. Madero”, expuso el politólogo Valeriano Ramírez. En las cuatro demarcaciones habitan alrededor de 3 millones 990 mil personas, de los más de 8 millones de capitalinos, de acuerdo con el INEGI.
“Mauricio Toledo [ex Delegado de Coyoacán] hizo de la administración un negocio y le fue bastante bien. El problema es que no fomentó la estructura política ni fomentó sus bases sociales, al contrario, las lastimó. La imagen de Toledo desde que llegó empezó con los problemas de permisos hasta de porrismo y de grupos de golpeadores. Lo vimos en la campaña contra la alianza de Juntos Haremos Historia”, expuso el sociólogo y especialista en grupos de poder.

El PRD que buscó ser alternativa al PRI

El Partido de la Revolución Democrática (PRD) emergió en una coyuntura en la que había sido vulnerada la elección presidencial y cuestionada la pérdida del candidato que había unido a la oposición. Luego de la “caída del sistema” en 1988 que agudizó la crisis política y económica, bajo el lema “Democracia ya, patria para todos”, el partido fue fundado con una ideología política de izquierda el 5 de mayo de 1989 por Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, su primer presidente, Porfirio Muñoz-Ledo e Ifigenia Martínez, quien este marzo, 29 años después, bailó frente a la Riviera de Nayarit el himno de Morena para manifestar su apoyo.
En aquel 1988 el conteo de votos se planeó mediante un sistema de cómputo, operado por la entonces Comisión Federal Electoral (hoy INE), encabezada por el entonces Secretario de Gobernación, Manuel Bartlett, hoy Senador del Partido del Trabajo, aliado a Morena. Sin embargo, durante la velada, el sistema repentinamente se “cayó”. Hasta entonces, el conteo de votos favorecía a Cuauhtémoc Cárdenas. A las 8 de la noche del mismo día, se presentaron en la sede de la Secretaría de Gobernación los candidatos Manuel Clouthier del PAN, Cuauhtémoc Cárdenas del FDN y Rosario Ibarra del PRT denunciando la ilegalidad del proceso. En los días posteriores se registró un puñado de manifestaciones expresando el descontento.
Entre los partidos que se unificaron para conformar al PRD figuró el Partido Patriótico Revolucionario (PPR), dirigido por Camilo Valenzuela y Jesús Zambrano. Más adelante también se fusionó una parte de la militancia del Partido Socialista de los Trabajadores (PST) con miembros como Carlos Navarrete Ruiz, Jesús Ortega Martínez y Graco Ramírez Garrido-Abreu. Años después conformarían las corrientes.
En 1997, el PRD superó el 40 por ciento de los votos para la CDMX, arriba de sus oponentes del PRI, Alfredo del Mazo, y del PAN, Carlos Castillo Peraza. Cárdenas (1997-1999) fue el primer Jefe de gobierno de la ciudad electo democráticamente. “En 1997 ya fue diferente y trajo un cambio importante: se logró que la oposición ganara en la Ciudad de México y la gran mayoría en la Asamblea Legislativa. Se logró que por primera vez –puesto que fue coincidente con la elección federal– el PRI perdiera la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados”, dijo el Ingeniero Cárdenas en la entrevista con este diario en 2016.
Pero después, con las otras dirigencias “se siguió dando atención a las cuestiones electorales por encima de la propuesta política, la discusión, el debate, la formación de cuadros, el fortalecimiento de las bases ciudadanas y surgió algo que fue, considero, muy nocivo, o lo más nocivo: la división interna del partido en corrientes, en grupos y después la institucionalización de estos grupos desde el punto de vista estatutario. La división llevó a que todo se decidiera en función de cuotas”, evaluó.
Una de esas corrientes, la de “Los Chuchos”, fue la que firmó el Pacto por México de la mano de la oposición, pese a que el PRD se fundó como “un proyecto alternativo de nación al autoritarismo del PRI”, se define en su página oficial donde omite esa firma.
“Nuestro deber es por el bien del país, no para atender y quedar atrapado en la lógica de las disputas internas. No desdeño la necesidad del consenso, pero frente a eso, si hay que escoger, escojo por el bien del país y la construcción de los grandes acuerdos que México necesita”, justificó Jesús Zambrano en la firma en la cual asistieron los dirigentes de partidos y los gobernadores. Días después argumentó que era para que no quedaran “aislados”.
Luego de la dirigencia de Cárdenas, también estuvo Andrés Manuel López Obrador –que en 2000 fue el tercer Jefe de Gobierno de la CDMX perredista– y, entre otros, “Los Chuchos”: Jesús Ortega y Jesús Zambrano Grijalva que presidieron al Sol Azteca de 2008 a 2014.

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