El anillo de cenotes de Homún surte a Yucatán con casi el 50 por ciento

Defendamos el agua limpia de la Madre Tierra para nuestros descendientes
La mega granja de cerdos por construirse en el municipio de Homún, rechazada rotundamente por ejidatarios, ciudadanos, estudiantes, académicos, artistas, artesanos e investigadores durante la manifestación pacífica realizada el sábado pasado, demostró dos cosas muy importantes para el futuro de Yucatán: la defensa de las fuentes de empleo y de vida comunitarias y sustentables, así como que el anillo de cenotes de esta población surte de casi el 50 por ciento de agua limpia a nuestro Estado.
De esta forma, lo que empezó siendo una violación particular a las normas ambientales, ya que la mega granja atenta contra el servicio comunitario de turismo ecológico sustentado en la riqueza natural del anillos de cenotes de límpidas aguas que se encuentran en la población y fuera de ella, ahora se está convirtiendo en un asunto de seguridad estatal, para lo cual se requiere escuchar también la voz de la Comisión Nacional del Agua, encargada de garantizar el suministro del vital líquido a toda la península.
Mientras tanto, la marcha del sábado anterior demostró también que Yucatán comienza a despertar para exigir el respeto de sus derechos, tanto en el decidido respaldo del sector citadino, incluido el importante sector universitario, liderado por estudiantes de la UNAM, Chapingo, CICY y UADY, hacia una lucha eminentemente rural y ecológica, como la naciente conexión entre las luchas de los mayas de Yucatán con los jóvenes del sector cultural alternativo, quienes ambientaron la marcha y manifestación con sonidos mix de caracoles nativos y tambores de batucada.
La presencia de los trabajadores culturales se hizo evidente durante la parada frente al edificio del grupo Sipse, dueños de la mega granja contaminante, con el dúo Cosecha Libertaria, cuando Itzel (Ixchel, diosa maya del amor, la fecundidad y la medicina) y Pakal entonaron hip hop yucateco; posteriormente, frente a la SEDUMA se realizó un vistoso performance.
Otro elemento que cabe subrayar es que si antes era necesario apoyarse en métodos alternos: “volanteo”, para promover las marchas y manifestaciones de protesta, hoy las redes sociales resultan “brazos derechos” de las generaciones millenials (los nacidos a partir de 1995) y “cómplices” de los jóvenes para divulgar sus expectativas e intereses solidarios, incluidos los culturales y políticos, como los de Homún.
Como nuestra naturaleza de mayas yucatecos es “cultural”, nuestras protestas adquieren ese mismo perfil: pacíficas y artísticas, como lo demostraron los raperos yucatecos con el movimiento en defensa de los cenotes de Homún que lanzaron al viento sus rimas solidarias ante las puertas del corporativo de comunicación Grupo Sipse, quienes pretenden llenarse las manos de dinero con la contaminación del agua proveniente de los cenotes de Homún, lo cual arruinaría el turismo comunitario sustentable basado en esos “ojos de agua natural”.
Entre las voces escuchadas en la marcha estuvo una experimentada: la de Lourdes Rodríguez Vadillo, defensora desde hace 30 años de la Laguna de Términos, quien asistió para aclarar que se debe “exigir se aplique el principio precautoriamente, ya que una granja porcícola de esas dimensiones dejará un daño irreversible”.
Como dijo alguien el sábado: “La batalla será larga. No podemos dejar sola a la comunidad de Homún (no sería “ético”, ni entre cristianos ni entre anti capitalistas)”.
“Ellos son nuestro futuro”.

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