Abuela denuncia el perturbador ataque que planeaba su nieto y evita posible masacre escolar

Una señora de la localidad de Everett, en el estado de Washington, halló en su propia casa un documento revelador que posiblemente les haya salvado la vida a decenas de personas.

Su nieto, Joshua Alexander O’Connor, de 18 años, pretendía atentar contra la comunidad mediante un acto violento en el que proyectaba dejar sin vida a la mayor cantidad de gente posible.

Por suerte para todos, O’Connor lo había llevado todo a las páginas de un diario íntimo, que la abuela descubrió y leyó, tras lo cual dio parte a las autoridades.

“Necesito hacer que esto cuente -leyó la mujer en una de las entradas del diario-. He estado revisando muchos tiroteos/ataques con bomba masivos (e intentos de atentados con bombas)/estoy aprendiendo de errores anteriores de atacantes”.

El plan del joven era atentar contra su centro de estudios, ACES High School, en Everett, una ciudad localizada a unas 30 millas al norte de Seattle.

Según ha trascendido, Joshua Alexander O’Connor fue arrestado el pasado martes 13 de febrero, un día antes de que, en un acontecimiento sin vínculo alguno con este, otro estudiante de una escuela de Parkland, en Florida, le quitara la vida a 17 personas y dejara heridos a otros 14.

“No puedo esperar para explotar a todos estos…”, escribió también el joven en su diario, lo que fundamenta la teoría de las autoridades de que se obró a tiempo; de lo contrario, una nueva masacre hubiera sido posible.

En las páginas de su diario, la policía encontró detalles de cómo fabricar bombas de olla a presión, cómo activar granadas caseras y cuánto explosivo emplear para producir un mayor número de fallecidos.

Una nota de la agencia Associated Press asegura además que los oficiales encontraron en la vivienda familiar un rifle semiautomático escondido dentro de una caja de guitarra y algunas granadas.

“Me estoy preparando para el tiroteo en la escuela -se lee en el documento incautado-. No puedo esperar. Mi objetivo ha sido mucho más preciso… No puedo esperar para entrar en esa clase y hacer estallar a todos esos (improperios)”.

“Estoy aprendiendo de los errores de los tiradores/atacantes con bombas anteriores, para no llegar a cometerlos”, escribió O’Connor.

Sin embargo, la policía local no sabe a ciencia exacta si el joven iba a llevar a cabo su acción.

“No sabemos cuál habría sido el resultado final, pero creo que los pasos que se tomaron fueron los apropiados”, declaró Aaron Snell, Oficial de Información Pública del Departamento de Policía de Everett.

Por su parte, Rachel Forde, la abogada defensora del joven, enfatizó en que el arma y las granadas incautadas poseían sus documentos legales, y que lo escrito en el diario no resultaba una prueba convincente que respalde una acusación de intento de asesinato.

Lo cierto es que, según ese mismo diario, Joshua Alexander O’Connor habría participado en un robo a mano armada en una tienda AM/PM, en la noche del lunes 12 de febrero, y que con ese dinero pensaba sufragar los gastos para su matanza.

Al allanar su vivienda, también se encontraron una máscara, una chaqueta y un rifle que, según admitió el acusado, había empleado para ese acto delictivo.

También se supo que el joven habría lanzado una moneda al aire para determinar cuál centro educativo iba a atacar. ACES High School fue la seleccionado para su masacre. También consideró la Escuela Secundaria Kamiak.

En el momento de su detención, el joven agredió a su agente del orden, lo que igualmente se ha sumado a su expediente acusatorio.

En su audiencia ante el juez, a Joshua O’Connor se le impuso una fianza de cinco millones de dólares.

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