Momento clave para hacer que granjas porcícolas contaminen menos

Las granjas porcícolas en Yucatán son la única industria que no trabaja con plantas de tratamiento de agua, porque se cobijan en el apartado de la NOM 001-ecol-1996, que argumenta que el agua que vierten de los biodigestores es de “uso agrícola” y, por lo tanto, la norma no es aplicable; sin embargo, el agua que se vierte es agua contaminada con “altísimos” grados de DBO5 (demanda bioquímica de oxígeno, medida en miligramos de contaminación) y de nitrógeno que afectan severamente la salud humana, advirtieron expertos en ingeniería agroecológica.
“Los desechos de un puerco equivalen a la contaminación producida por 7 personas; los de Homún tienen razón para estar preocupados por una granja de 23 mil cerdos en 5 meses, porque significan los desechos de 140 mil personas, esto es, dos veces la población de Ciudad Caucel en Mérida; hay muchas razones para estar preocupados porque los desechos de los puercos son los más contaminantes del agua, sobre todo en Yucatán con un suelo cárstico, donde todo se filtra. Hoy estamos en el momento de inflexión para regular a las granjas nuevas y las que ya operan, porque es una industria que seguirá creciendo”, advirtieron fuentes del sector agroecológico consultadas por POR ESTO!, lo que coincide con un estudio de la UADY titulado “Estimación del potencial contaminante de las granjas porcinas y avícolas del Estado de Yucatán” (que reportaba que había 470 granjas en el 2009).

Insistieron en que los desechos de un cerdo emiten 5 mil miligramos de DBO5, contra los 250 miligramos de DBO5 de los humanos.
En nitrógeno, las excretas del ser humano contienen 80 miligramos por litro, mientras que las del cerdo son mil miligramos por litro, lo que evidencia el grado de contaminación.
La NOM 001-ecol-1996, que establece los límites máximos permitidos de contaminantes en el agua, establece que “bo se aplica” ningún máximo de DBO5, ni nitrógeno, cuando el agua se vierte en el suelo y es para uso agrícola, que es lo que hacen las granjas porcícolas.
“Las granjas porcícolas de escala comercial, como las de Kekén y sus aparceros, tienen varias naves con destetes, vientres y engordas, los excrementos de todos esos cerdos caen en el suelo con rendijas y con agua son empujados para que lleguen a un cárcamo de bombeo, de ese cárcamo van al biodigestor, que está hecho con membranas, que difícilmente tiene filtraciones;

Hora de regularlas

“Los sólidos deberían quedar abajo y los líquidos son los que salen a las lagunas que tienen implementadas y de esas lagunas se bombea el agua para riego agrícola, pero si se revisa la superficie que se está regando se verá que no hay cultivo alguno, no hay nada, porque si fuera para riego agrícola estarían cuidando la cantidad de nitrógeno, porque es muy alta la cantidad de nitrógeno con la que sale el agua y también de DBO5 y todo eso se filtra en el suelo cárstico de Yucatán; eso es totalmente verdad y todo eso contamina; los avicultores, la Cervecería, la Hidrogenadora, todas las industrias tienen planta de tratamiento de agua, los cerdos no y estamos en el momento de regularlas”, dijeron las fuentes consultadas.
POR ESTO! publicó ayer las declaraciones de Eduardo Batllori Sampedro, titular de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente en Yucatán (Seduma), sobre la granja porcícola que se proyecta en Homún, la cual tiene permiso de uso de suelo por el Ayuntamiento de Homún y la factibilidad ambiental de la Seduma, pero que no podrá operar hasta cumplir tres factores: una planta de tratamiento de agua, un monitoreo de aguas y un estudio geohidrológico.
El funcionario estatal puntualizó que sería la primera planta de tratamiento de agua en el sector porcícola y sentaría el precedente para que el resto de las granjas o plantas porcícolas venideras lo apliquen.

No es descabellado

Una planta de tratamiento de desechos humanos para 140 mil personas que juntas generarán lo de 23 mil cerdos, significa una inversión de 200 millones de pesos y garantiza que el agua que se obtendrá al final es totalmente benéfica para el suelo cárstico de Yucatán.
El titular de la Seduma exigió a la granja de Homún una planta de tratamiento de agua a la que lleguen las aguas de los biodigestores y que, al tratarla, salga con máximo 20 miligramos de DBO5 cuando hoy todas están en 5 mil; y que el nitrógeno sea abajo de los 15 miligramos por litro, cuando está en mil.
De acuerdo con los expertos esto no es “descabellado”, es posible y la inversión va de los 20 a 25 millones de pesos.
Cabe recordar que la inversión estimada en la granja de Homún es de 60 millones de pesos, y construir la planta que le pide la Seduma implica aumentar una tercera parte la inversión.

Hay la tecnología

“Lo que pide Batllori Sampedro es legal porque puede adaptarse la norma a las condiciones particulares del Estado, eso se permite, pero la realidad es que la Semarnat y la Conagua les han exigido condiciones muy particulares a los porcicultores. Solucionan las cosas clorificando; sí es posible y sí hay cómo fajarse, es el tiempo para que todas tengan planta de tratamiento y que el agua que salga de esas plantas y se vierta en el suelo no contamine, y eso es posible hacerlo”, dijeron las fuentes expertas en la materia.
De acuerdo con la información recabada por el Diario de la Dignidad, Identidad y Soberanía, en el país existe la tecnología para tratar el agua residual de las industrias, a fin de minimizar la contaminación. La inversión es alta y lo más costoso es el costo de operación, ya que la energía es el principal insumo.

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