Crónicas
Feria sin atractivos
1Sin mayores atractivos y con “huecos” en varias zonas que aún no son ocupadas por “fiesteros”, inició la noche de este viernes la XXVII Feria de la Naranja, con la coronación de la reina de los festejos, Noemí Martín López.
La Reina de las festividades, en su mensaje, pidió a funcionarios municipales y estatales presentes más atención a los campesinos, tanto en apoyos y facilidades para buscar mejores mercados para sus cosechas.
Luego de la coronación de la reina, como manda la tradición, autoridades e invitados especiales, así como público que sumó a ellos procedieron a visitar la nave donde se exponen cerca de 40 toneladas de cítricos, principalmente naranja dulce, producto que es el santo y seña de este laborioso municipio del sur de Yucatán.
A la par decenas de jaraneros, provenientes incluso de municipios cercanos se lanzaron a la tradicional vaquería, que incluyó un concurso de jarana con premios en efectivo. Antes de la vaquería, que fue el punto culminante de la ceremonia de apertura, hizo acto de presencia el show Kristal Latino, así como el Ballet Folklórico de Oxkutzcab.
En lo que cabe a la feria en sí, la única novedad para este año es que la muestra acoge una exposición de animales de la Reserva Ecológica San Bartolomé, Tekax, además de que de manera extraoficial un empleado de la comuna informó al reportero que en el sector noreste de las instalaciones de la feria, por donde se encuentra el palenque, una firma cervecera instaló una carpa donde se presentaron espectáculos propios para caballeros.
Escaso de expositores, en una festividad que año con año se ha venido degradando, el recinto ferial, ubicado a la vera de la carretera federal Mérida-Chetumal, rumbo a Akil, alberga en su mayoría a puestos de comida, antojitos y puntos de venta de bebidas embriagantes.
El evento ha sido aprovechado también por una firma cervecera que montará en el interior de un lounge-bar, ubicado detrás del Teatro del Pueblo, un atractivo denominado “Playa Sol”.
La Secretaría de Fomento Agropecuario y Pesquero del Estado, el Instituto Tecnológico del Sur, la Unión de Ejidos Citricultores del Sur del Estado y el Museo del Cacaco, eran hasta anoche los únicos expositores de peso, presentes para la edición de este año.
El Teatro del Pueblo, donde se llevó a cabo la coronación, con un aforo disponible de 900 personas cómodamente sentadas, luce una escenografía que recrea una de las “bocas” de las grutas de Loltún, uno de los atractivos turísticos del municipio.
Los juegos mecánicos, otrora uno de los mayores atractivos de la feria, no son más que los que estaba instalados en el parque principal de la comunidad, mismos que se mudaron al recinto ferial en las últimas horas,
Ignacio Cetina Fuentes, uno de los organizadores por parte de la Comuna dijo que si bien hasta el momento no hay juegos que hagan correr la adrenalina -a menos que alguien considere algo “extremo” subirse a los caballitos- , lo cierto es que a partir del próximo martes se instalarán en el lugar algunos juegos provenientes de la Feria Yucatan Xmatkuil 2011, cuya clausura es precisamente este domingo 4 de diciembre.
La feria, que culminará hasta el 11 del presente mes, se creó inicialmente como escaparate para promover el trabajo agrícola que se lleva a cabo en esta Huerta del Estado, aunque con el paso del tiempo los productores han sido relegados a un stand donde exponen los frutos que le saben arrancar a la noble tierra de este rincón de Yucatán y nada más, pues al baúl de los recuerdos pertenecen eventos asociados al trabajo citrícola, como elegir a la naranja más dulce o a la más jugoso por citar dos ejemplos.
Al igual que en años anteriores la decoración de la entrada principal a la feria, así como la de la nave correspondiente a los citricultores, se hizo utilizando miles de naranjas, de tal forma que se crearon sendas réplicas, una del escudo de armas del municipio y otra del kiosko del parque central de la localidad (ambas están en el stand de los citricultores)
La entrada principal del recinto luce el arco que se construyó desde la edición 2010, a cuyos costados corren paralelos dos senderos hechos con miles de naranjas y en uno de los cuales se instaló una carreta decorada con amplia variedad de frutos que se cosechan en este municipio, principalmente cítricos.
Función de box: huach vs mayita
6Dos detenidos, un panorámico roto y un hombre lesionado fue el saldo de un pleito registrado la mañana de este viernes en a esquina de la calle 49 con 46, donde dirimieron a golpes sus diversas opiniones sobre las normas de tránsito el conductor de una camioneta y un tricitaxista
Ahí, un hombre, identificado como José Fausto Sierra, quien avanzaba con un triciclo rumbo al mercado 20 de noviembre, sobre la calle 49, fue golpeado levemente por una camioneta, que se le pegó demasiado y casi lo arrincona contra la pared de una casa
Pelaná, ts´a jeenanken, ¿ma ta wilka bel waa?. Ts´a topken. Pelaná, min campechano’ech –dijo el del triciclo al ser ligeramente golpeado por la camioneta, conducida por un hombre al que la policía municipal identificó como Tilo Méndoza Pérez
Al oir los gritos del tritaxista, el conductor del automotor detuvo la marcha, se bajó del vehículo y hecho una furia l respondió: No sé que me estás diciendo, pero seguramente me estás mentando la madre, al tiempo que sin darle oportunidad al triciclero para reponerse del susto le cayó a golpes
En medio de una lluvia de puñetazos que le dejaron el rostro tumefacto el hombre del pedal apenas alcanzó a decir: Má, má. Chaení, chaení, seten pelaná, , ts´a xiikik in pool, tu tuulu k’iike’, lo que pareció enfurecer aún más a su golpeador, un tipo de aspecto foráneo, un “huach” pues
-Chingas a tu madre, pendejo, esto es para que aprendas a manejar por la calle y por no entender lo que dices -, replicó el “huach”, quien tras golpear a su gusto al triciclero se subió a su camioneta para marcharse.
Con el vehículo a punto de desaparecer del lugar, el triciclero, pese a manar sangre de su cabeza, no se inmutó, alzó una roca y a la voz de: Ah, ma’a taa na’atik, pues je’e ke na na’atena’ u pelaná, je’ela’ la ti’ala’ mejenkisín, la lanzó sobre el panorámico de la camioneta, haciendo añicos el cristal
Para entonces la policía hizo acto de presencia, detuvo a ambos boxeadores y se los llevó a la comandancia, en medio de los gritos de la gente que ya sumaba decenas en el lugar de los hechos y entre las cuales comentaban los pormenores del pleito, que tuvo su origen, según la policía, porque ambos sujetos alegaban que uno le invadió el carril al otro.
La policía informó que al final ambos sujetos comprendieron que actuaron indebidamente y aunque el panorámico de la camioneta resultó dañado por la roca que lanzó José Fausto Sierra, el conductor del vehículo aceptó pagar la mitad por la reparación del daño.
Emotiva celebración
0En una inolvidable tarde de beisbol en la que lo de menos fue que Naranjeros triunfara por pizarra de 5 x 1 ante Artesanos de Ticul, cientos de fanáticos del Rey de los Deportes hicieron una de las mejores entradas en el Julio Matos Fuentes, en el marco de un esplendoroso festejo que sirvió para conmemorar los 50 años de existencia del equipo de casa, en un evento enmarcado por la presencia de miembros del Salón de la Fama del beisbol mexicano y peloteros ya retirados que alguna vez vistieron la franela del equipo citricultor.
Si bien Naranjeros sacó el triunfo con pitcheo combinado de Carlos Burgos Medina y Salvador Rodríguez, que limitaron a Ticul a una solitaria carrera -via home run de Evelio Dzib ante los lanzamientos de Rodríguez, en la apertura del sexto inning-, la fiesta por el 50 aniversario del club de casa inició en el cierre del quinto episodio, cuando con doblete de Carlos Pacho, válido para tres carreras; sencillo de Juan José Pacho que trajo una más y triple der Leonardo Pacho, la novena local hizo todas sus carreras ante la serpentina del derecho Dustin Heredia, ataque que antecedió a la suspensión momentánea del encuentro a la altura del sexto episodio, para dar paso a la orgía de emociones que vivieron fanáticos y peloteros al recordar y aplaudir, primero a los ídolos de antaño, y posteriormente a los de hoy, donde la ovación se la llevó el miembro del Salón de la Fama, el eterno sort stop Juan José Pacho.
Emociones a granel se vivieron sobre el diamante del Julio Matos Fuentes, cuando el locutor, Amílcar Uribe, utilizando gran parte de una nota publicada en POR ESTO! apenas el domingo, hizo un recuento de lo que ha significado para el deporte en Oxkutzcab el medio siglo de existencia del club Naranjeros.
Uno a uno, los integrantes aún vivos de la primera edición del equipo, conformado en 1961, fueron pasando ante los aplausos de una fanaticada integrada por gente de todas las edades, para recibir un reconocimiento, sea en las manos de Juan José Pacho, Mercedes Esquer y William Berzunza, miembros del Salón de la Fama del beisbol en México, de Marco Vela Reyes, titular de la Secretaría de Política Comunitaria y Social del gobierno de Yucatán o de Janice Escobedo Salazar, secretaria general del PRI, entre otras personalidades de la política y el deporte
Emotivo fue ver a personalidades locales como Jesús Vázquez, muy delicado de salud o don Hernán Mena, un hombre que ya ronda la centuria, o peloteros de antaño, como Yimy Valencia, Jaime Durán, Gustavo Ortiz, Juan Burgos, Amir Pacheco, José Ayora, quien llegó al campo de pelota con todo y muletas, o Gualberto Pacheco, quien entró al terreno a bordo de una silla de ruedas, pasar por sus reconocimientos, al igual que aquellos peloteros o patrocinadores que físicamente ya no se encuentran entre nosotros, y por quienes acudieron familiares suyos a recibir reconocimientos en su memoria.
Asimismo, ídolos de la afición local como el ticuleño Everth Dzib o el tabasqueño Enrique Herrera, de grata memoria por ser unos de los artífices del campeonato en la Liga Superior (1997), hicieron acto de presencia en el campo, donde se fundieron en fraternal aunque breve convivencia, con los viejos peloteros locales y los nuevos integrantes de Naranjeros, que compiten ahora en la Liga Mayor Ticuleña.
La emoción no sólo se reflejo en el terreno de juego, donde de igual modo se brindo homenaje a los hermanos Burgos Ayora, Juan, Carlos y Tony, sino que permeó de igual forma a la grada, donde la fanaticada local se emocionó con los ídolos Naranjeros de ayer, hoy y siempre, siendo el mejor ejemplo la atronadora ovación que se llevó uno de los mejores peloteros mexicanos de todos los tiempos: Juan José Pacho Burgos, el orgullo de Oxkutzcab, hasta que la historia considere lo contrario.
A tono con el evento hicieron acto de presencia fanáticos del Deporte Rey provenientes de Progreso, Mérida, Tekax, y Ticul, entre otros lugares de la geografía yucateca, quienes se brindaron a sus ídolos como el señor Javier Pérez Ceballos y su nieto Rodrigo Palma Pérez, quienes hicieron el viaje desde el principal puerto marítimo del estado para ser partícipes de la conmemoración.
“Apenas en la mañana (del domingo) compré mi POR ESTO! y vi publicado lo del homenaje. Le dije a mi señora: vieja me voy para Oxkutzcab,¿ vienes o te quedas?; si vienes somos tres, sino, nos vamos Rodrigo y yo, regresamos hasta la noche”, dijo Pérez Ceballos, profesor jubilado y seguidor de años de las aventura deportivas de los hermanos Burgos Ayora, por quienes manifestó su admiración
“Ni modo. Mi señora no dijo venir así que venimos mi nieto y yo. Esto no me lo perdía por nada del mundo, el beisbol siempre ha sido mi deporte favorito y lo que acá hacen es admirable, reconocen a sus ídolos, eso habla bien de la afición de Oxkutzcab”, agregó el porteño, que cámara de vídeo en mano no dejó de grabar detalles del evento e hizo posar a su nieto con cuanto pelotero pudo, famoso o no.
Así pues, luego de la entrega de reconocimientos, y con el partido ya definido, porque ninguna escuadra volvió a meterle candela a la pizarra, el resto del encuentro, tras el home run de Evelio Dzib, pareció ya no tener importancia en esta Huerta del Estado, donde dos cosas son de obligación los domingos: ir a la Misa y acudir al parque de pelota
¿Y la afición?… Bueno la afición hizo suya la celebración desde el inicio del encuentro, y más allá al término de este, en un Julio Matos Fuentes, donde la fiesta se prolongó hasta ya entrada la noche, o desde donde salieron numeroso grupos a seguir con el festejo a otros lugares
OJO: Apenas me de tiempo subo fotos al Facebook
Aypad
0Esta es una historia personal:
Son las 00:24 horas de este miércoles 10 de agosto. Aprovechando que tengo un pase que me da derecho a estar –claro, si puedo sostener el ritmo- las 24 horas con mi padre, me presentó ante el personal de seguridad de la clínica donde está hospitalizado. La guardia de seguridad, sentada en vetusto sillón frente a un viejo escritorio, de cara gorda y grasienta, maquillada en exceso, como si al acabar su turno de fuera a buscar un extra, prostituyéndose con algún borracho o vago que se encuentre por ahí, me mira con desdén ( en realidad ni quisiera que mirara, pero bueno…) y con un gesto de fastidio me pregunta: ¿Qué cama? Presuroso le respondo: 418 ¡Puedo subir ya!.
La orden, tajante, me detiene justo cuando ya daba dos pasos para salir de su campo visual y encaminarme al elevador para ascender al cuarto piso: ¡No, no puede subir; o sea puede subir, pero sin eso que trae!, dijo la tipa mientras miraba –ella por supuesto sin saber que era- la tableta digital que traía bajo el brazo izquierdo.
Sorprendido por la inesperada orden de la mujer, pues llevaba varios días bajando y subiendo por el elevador con el gadget bajo el brazo, escupí: ¡Oiga, qué le pasa. He subido antes con esto –dije levantado a la altura de sus ojos el aparato- y nadie me lo ha impedido, por qué ahora…!
Sin esperar a que terminara mi argumentación la mujer se movió apenas de su asiento y me dijo secamente: ¡Es que no puede pasar, son las órdenes que tenemos; esas cosas no se pueden subir a piso!
¡Oiga, pero..! alcancé a decir cuando la mujer me cortó bruscamente la palabra agregando: ¡Es que no puede pasar, me entiende; no puede pasar con ese aparato, es el reglamento!
Fuera de mi –yo que me emputó con facilidad, sobre todo cuando sé que la razón me asiste y un pendejo, pendeja en este caso, me la niega, elevé la voz intencionalmente, gritando: ¡A ver dígame, dónde en el reglamento dice que no puedo meter esto; dónde dice, dígame, lo leo y no veo que se prohíba meter esta cosa al hospital, así que dígame en dónde, o en qué se basa para prohibirme la entrada… yo paso porque paso y esto entra conmigo!
Sorprendida porque de repente alguien se le había puesto al brinco –en Yucatán la gente suele ser rependeja y nunca reclama sus derechos- la mujer entonces activo su radio y llamó al que parecía ser su jefe inmediato, que en segundos apareció por el cubo del elevador preguntado que qué pasaba, a lo que la mujer le dijo que yo insistía en subir a piso “con esa cosa que trae” y que ella ya me había explicado que no se podía y que, además, yo no entendía lo que me decía y que quería violar el reglamento de visitas del hospital y que…
¡No puede pasar con eso, señor, está prohibido!, dijo el guardia recién llegado
Más emputado, porque un segundo pendejo me prohibía la entrada grité: ¡Pero, por qué. En que parte del reglamento, dígame usted, dice que esto no se puede meter al hospital, acá dice –le mencione alzando la mano para apuntar con el dedo índice derecho el reglamento ahí expuesto-, que solamente no se pueden pasar golosinas, comida, bultos grandes, sillas y que no se puede entrar con ropa inapropiada. Dígame, esto es comida, golosina, bulto, silla, ropa inapropiada; dígame y si realmente esto es algo de lo que se prohíbe no paso porque estoy violando el reglamento!
Sin saber que hacer, el guardia volteó a ver a la mujer, quien como disco rayado sin moverse apenas de su silla, repitió: ¡Es que no puede pasar, son las reglas, si quiere!
Como siempre el recurso de apelar al gerente, ese pendejo que tiene que resolver en cualquier lugar las chingaderas que sus subordinados son incapaces, apareció en mi mente; aunque en este caso no era el gerente, sino el médico a cargo del turno, el jefe de piso, como le llaman…
¡Paso porque paso, me vale madre! ¿Me dejan o no? ¡De lo contrario sus jefes tendrán que resolver esto, pues ustedes no entienden!, dije con furia
Tratando de hacer entrar en razón al par de idiotas venidos a guardias agregué, mirando a una y al otro: ¡Saben qué es! ¡Saben para qué sirve! ¡Acaso voy a tomar fotos, a usarlo indebidamente… ni cámara trae, vean, vean!, repliqué al tiempo que desenfundaba el artilugio para pasarlo frente a las narices del par de monos cilindreros
Fue inútil, ni la mujer de maquillaje a lo payaso, ni el que parecía ser su jefe accedieron, tan sólo el hombre me dijo: ¡Don, venga para acá, venga!, esto invitándome a separarme unos metros del escritorio de “grasitas” y para, creo, hacerme entrar en razón.
¡Mire amigo -le dije, si dejarlo empezar a hablar-, usted se hace pendejo y me quiere ver la cara de pendejo; usted sabe que no está prohibido meter esto, allá arriba he visto hasta televisores y ventiladores…!
¡Pero tiene que pedir permiso para meter eso, pedir una solicitud! (sic), interrumpió “carita pintada” a lo que le respondí: ¡está bien, donde pido permiso o a quien! Tan sólo para recibir como respuesta un “no se puede hoy, el trámite es por las mañanas y…”
Miren –interrumpí- ustedes no entienden, esta puta madre que tengo acá no es un peligro. Coño, no es más que un aparato, para que me entiendan, que es como una computadora, para que en caso de que mi padre se duerma y yo no tenga sueño me sirva para leer escuchar música (claro que con audífonos), ver una película o jugar carreras de autos mientras esté a su lado y decida luego largarme…
-¡Pero es que está prohibido, don! me volvió a decir el estúpido guardia.
-¿Por eso, coño, dónde está prohibido, quién lo prohíbe?, pregunté, tratando de hacerle ver su estupidez al mono éste y cuyo único argumento era su “está prohibido”.
¡Es que se lo pueden robar y…! Sin dejar que terminara su “discurso, agregué: ¡Pues si me lo roban, por pendejo, para que lo traigo, acá claramente dice que si una persona o el paciente introducen objetos de valor la clínica no se hace responsable de nada, yo entiendo eso, así que ahora no me salga con que es por la seguridad de mis bienes, no me salga con mamadas, coooooño!.
¡Mejor sígame, don; cálmese, está alterado!, alcanzó a decir el fulano, al tiempo que me invitaba a subir al elevador, para dirigirnos con el jefe de piso “para ver si le da permiso”. El elevador no sirvió para la gran cosa tan sólo lo cruzamos de lado a lado al abrirse sus puertas, pues el dichoso jefe estaba en la misma planta baja.
Antes de encaminarnos a un largo pasillo, rumbo al “jefe”, el guardia insistió en que debería comprender su labor, que él solo era un empleado que bla, bla, bla…
¡Mira, carnal, a mi me vale madre, y si te hablo así es porque considero que se quieren pasar de vergas. Yo voy a subir a ver a mi viejo con esto, a huevo, así que vámonos para con tu jefe y a la verga!, le dije mirándolo con firmeza, sabedor de que el guardia, al verme brabucón, no haría nada para evitar mi “actuación”… y sobre todo en mi condición de cliente y él en la de empleado, sabiendo que “el cliente siempre tiene la razón”.
Ya ante el jefe, un médico ya veterano, de cara amable y quien se encontraba revisando unos documentos frente a una computadora, este dijo, dirigiéndose primero al guardia y luego a mi: ¡Buenas noches, en que les puedo servir, caballeros!
Y el guardia masculló: Doctor, es que al señor ya le dije que no puede pasar eso que trae y el insiste y por eso hemos venido a preguntar y….
Sin dejar que el hombre terminara dije abruptamente: Lo que pasa “doc” es que no sé cuál es la, perdóneme, mamada de este señor al no dejar pasarme con esto, me imagino que sabe que es, verdad, dije al alzar mi iPad ante él.
¡No, no, sinceramente no se qué es; es un libro me imagino!, dijo con candorosa inocencia el hombre, comprensible, pues tal vez como médico sepa manejarse ante una PC, una Laptop, pero no ante un iPad.
Cual gato relamiéndome los bigotes antes de despacharse a un indefenso ratón dije: ¡Si “doc”, es un libro, por eso mismo no veo el inconveniente de que este cabrón no me lo deje pasar; es un libro de los modernos además, “doc”…!
¡Si ya sé. Guardia déjelo pasar, acompáñelo hasta el cuarto piso y asunto arreglado, por favor!, ordenó el médico interrumpiendo, ante el cual entonces me incliné y una simulada reverencia le dije con sorna casi al oído: es un libro electrónico, “doc” por eso lo ve usted así de raro, yo no me separo de este aparato, tan sólo para dormir; es más si tuviera vieja, por esta cosa ella pasaría a segundo plano, por ese me lleva la madre que este pendejo y la pendeja de la entrada no me lo dejen pasar
Me encaminé entonces al elevador, subí al cuarto piso, llegue y ví a mi padre profundamente dormido, salude a los familiares de los otros enfermos compañeros de cuarto de mi papá y luego pregunte por su estado de salud y dicho esto baje para abandonar el hospital.
Luego, camino a casa de un familiar donde estamos hospedados, mi hijo, quien me acompaño al hospital, pero sin poder visitar a su abuelo, por ser menor de edad, me contó que apenas bajó el guardia del elevador fue con “grasitas” y le contó que yo había “chamaqueado” al jefe de piso, por aquello de que el “doc” dijo que mi iPad era un libro, y como no se quedó con las ganas de saber que era lo llevaba bajó el brazo fue con mi hijo, que esperaba en la recepción y le preguntó “que era ese aparato que subió tu papá” y en su bitácora de incidentes anotó mas o menos lo siguiente: Familiar de cama 418 violó reglamento de visitas al introducir sin nuestro consentimiento en el punto de revisión, pero con la autorización del jefe de piso en turno, una máquina computadora llamada aypad.
Crónicas de pedas: La receta
0Florido el lenguaje de esta mujer, no tiene desperdicio. Borracha o drogada nos ha dicho la neta, la receta para un vida larga y sana: “si quieres estar fuerte y sano vuelvete mariguano”.


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