Hombre se corta los huevos
En un acto inusual, un sujeto atentó contra él mismo, procediendo a castrarse con la ayuda de una navaja de afeitar, en un hecho que ha causado asombro y toda clase de conjeturas en esta comunidad del sur del Estado.
Adriano Cool Couoh, de 42 años de edad, la mañana del pasado lunes, fue encontrado en el interior de su domicilio, por unos vecinos, quienes lo hallaron “amodorrado” en su hamaca y sin los testículos, en sorprendente acto que, todo así lo indica, fue ejecutado por él mismo.
Cool Couoh, ex vaquero de un rancho en la comunidad de Chicán, vivía sólo en un ripio ubicado en la calle 31, rumbo a la comunidad de Mayapán, lugar donde atentó contra su masculinidad y al que llegarían primero agentes de la policía municipal y luego paramédicos de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, quienes le brindaron los primeros auxilios y lo trasladarían a un hospital de la ciudad de Mérida.
El sujeto actuó contra su persona, al parecer agobiado por problemas sentimentales, pues primero su mujer lo abandonó, y luego otra fémina a la cual cortejaba, madre soltera, lo dejó por otro, lo que causó pesar en él, de tal forma que en su mente pretendió buscar una salida a sus problemas cortándose, en este caso, los testículos.
Según los primeros informes policiacos, Cool Couoh entró en un estado de confusión luego de la “intervención quirúrgica” autopracticada, de modo que declaró en un principio que fue atacado por tres encapuchados, quienes lo sometieron e inmovilizaron para proceder a la castración y luego robarle.
Los desvaríos del sujeto, que han dado lugar a todo tipo de versiones en el poblado, entre ellas que fue agraviado por resistirse a un asalto, o que su castración obedeció a un acto de venganza por una violación por él cometida (en realidad el ilícito lo cometió un familiar suyo, apodado “El Negro”, que aún purga condena carcelaria), aunque sembrarían la duda entre la policía, al final permiten deducir que fue el propio sujeto que procedió “a cortarse los huevos”, como lo describió con claridad un policía municipal, quien confirmó el hecho al reportero.
“Vivía sólo en casa de sus tíos —donde ocurrió el episodio— llevaba poco tiempo por acá, y no se metía con nadie, pero era muy extraño”, dijo un vecino del autocastrado.
Según esto, los vecinos nada raro notaron el día de los hechos y todo mundo se sorprendió al ver que primero llegaran agentes de la policía municipal y luego paramédicos.
Hasta la tarde de este jueves, la casa donde ocurrió el hecho permanecía parcialmente vigilada por la policía municipal, pues un solitario agente, apodado “El Centavo”, hijo de un sujeto con el alias de “El Peso”, cuidaba el ripio, cuyas puertas permanecían abiertas de par en par.
Un vecino del lugar, dijo con sorna, al ver al reportero: “la policía está cuidando los huevos”.