Caudal de deudas deja profesora
Deudas todavía sin cuantificar, la mayoría de ellas a agiotistas de varias comunidades del sur de Yucatán, como Ticul, Tekax y Teabo, son las que han salido a relucir al darse a conocer la demanda contra la profesora Patricia Arely Burgos Peralta, quien tras enredarse con un préstamo por $79,500, abandonó su plaza laboral y corre el riesgo de perder su libertad, luego de que uno de sus acreedores, Rene Adrían Guerrero Zaldívar, trabajador social dependiente de la Secretaría de Educación, la denunciara ante el Juzgado Mixto de lo Civil y Familiar del Segundo Departamento Judicial del Estado.
Conforme a la información recabada, la denuncia interpuesta por Guerrero Zaldívar, por un pagaré que ampara la cantidad ya mencionada, es apenas la punta del iceberg, pues la mujer debió diversas cantidades a diferentes compañeros de trabajo e, incluso, a intermediarios financieros, cuyo “gane” en estas operaciones consiste en pedir prestado a un capitalista y dar dinero al interés, obteniendo en la operación un margen de ganancia.
La profesora Burgos Peralta, quien tenía hasta el curso pasado una plaza laboral (16 horas de base) en la Secundaria Técnica 10 de la comunidad de Teabo, tras complicársele su situación financiera, decidió abandonar su trabajo; pese a ello dio tiempo a que compañeros de trabajo, quienes le habían prestado diversas cantidades, lograran cobrarse, unos “a lo chino”, el dinero que le habían prestado.
Burgos Peralta, dicen quienes la conocieron, particularmente excompañeros de trabajo, tenía una facilidad de palabra enorme y con su “labia” era capaz de convencer a casi cualquier persona para que le facilitara dinero en efectivo, o le sirviera de aval, por lo que su andar, no sólo le ha acarreado deudas a ella misma, sino que ha dejado con problemas legales a sus avales.
La mujer, con domicilio, según denuncia interpuesta en su contra, en la calle 37-A por 26, número 15 del fraccionamiento Viva I de la ciudad de Ticul, no defraudó únicamente a sus acreedores y avales, sino que para barrer con la quinta y los mangos, estafó a algunas de sus propios alumnas, a quienes convenció de facilitarles prendas de oro, mismas que acabaría empeñando o vendiendo para obtener algo de efectivo y tratar de saldar, inútilmente por cierto, sus numerosas deudas, entre los timados en este caso figuran estudiantes de secundaria de Teabo y Tipikal, éste poblado perteneciente a la jurisdicción del municipio de Maní.
La Burgos Peralta fue capaz también de involucrar a un exdirector de la secundaria de Teabo, quien al igual que otros muchos profesores dedicados al agio le prestó dinero, en este caso $50,000.00, y pasó dificultades para cobrar ya no digamos los intereses, sino el mismo capital, al grado de que a la ahora “desaparecida” profesora se le llegó a hostigar por la deuda en su propio centro de trabajo, lo cual contraviene las normas laborales establecidas entre el gremio magisterial y constituye un ilícito para efectos de la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado.
La mujer, tras abandonar su trabajo salió del estado y todo apunta a que se ha refugiado en el estado de Tabasco, a donde se fue en compañía de su pareja, un sujeto originario de aquel estado, quien fue trabajador de una cadena nacional de tiendas que vende en “abonos chiquitos”, de donde fue despedido por malos manejos, y que tuvo como último empleo la venta de comida chatarra para una transnacional que reta a sus clientes a ser capaces de comer sólo una de sus grasientas y nada nutritivas botanas.
La pareja en su conjunto defraudó a varias personas, aunque hasta donde se tiene conocimiento la única denuncia que pesa, en este caso sobre la mujer, es la interpuesta por René Adrián Guerrero Zaldívar.