Lo que debió ser una reunión estrictamente de trabajo presidida por el Lic. Pablo Castro Alcocer, de la consejería jurídica del gobierno del estado, terminó por convertirse en un rosario de quejas de parte del alcalde, Juan José Martín Briceño, quien sabedor de lo pésima que ha resultado su actuación al frente de la alcaldía, aprovechó la presencia del funcionario gubernamental, para tratar de justificar su desastrosa administración, haciendo responsables a otros de su criticada gestión.

Martín Briceño, fiel a su costumbre, mando citar por medio del secretario municipal, el panista Francisco Trujeque Varguez, a regidores, directores, subdirectores y demás personal de la oficina de la presidencia, para que con su presencia hicieran “bulto”, y se dejara en el aire la sensación de que tiene el apoyo de toda la Comuna, más si se toma en cuenta que había ordenado la intervención de dos de sus jilgueros: Carlos “Kaki” Xiu Montero, director de la policía y de Roger “Boliche” Uribe Viveros, director de la gaceta municipal y “webmaster” de la página de internet de la Comuna, por cierto un sitio que, según datos obtenidos de ahí mismo, prácticamente nadie visita, debido obviamente a que sólo se ensalza la figura del alcalde.

Con el cuento de que se trataría de una reunión sobre delitos electorales, el secretario de la comuna, el panista Francisco Trujeque citó a regidores y demás personal de la comuna a una junta que el alcalde utilizó para lavarse las manos ante su mala administración

Tras reunirse en privado con Castro Alcocer, solamente con los regidores del PRI, el alcalde armó otra reunión en lo que fuera la oficina del sindico municipal; reunión a la que se citó a todos los regidores incluyendo a los que se dicen de “oposición”, Antonia Magaña, Destri Cerón, Luis López y el “independiente” Roger Góngora, así como al personal cercano a la presidencia, momento en el cual Martín Briceño procedió a lavarse las manos como lo hiciera el prefecto de la provincia romana de Judea entre los años 26 y 36 de nuestra era.

Dijo el alcalde, quien en determinado momento utilizo insultos para expresarse (lo justificó “porque lo amerita la ocasión) que si el PRI obtiene malos resultados en las elecciones de mayo próximo será por culpa de Héctor López y Freddy Domínguez, candidatos del PT y PAN, respectivamente, a quienes calificó de traidores al propio PRI, por lo que no sólo salió el alcalde como Poncio Pilatos, sino que a tono con la Semana Santa, hizo de ambos candidatos al nuevo Judas, cuando que a la luz de los hechos el debería interpretar ese papel, pues más que nadie ha traicionado la confianza del pueblo oxkutzcabense.

Después agregó que mucho de lo malo que le ha pasado a su administración se debe al síndico, Ernesto Martín Mena, a quien hizo de nuevo blanco de sus críticas, apoyado por Xiu Montero, quien dijo que el síndico obtienen información de la policía para luego pasarla a la prensa, y Uribe Viveros, quien aseguró que Martín Mena sustrajo fotos de una computadora asignada a su servicio; esto obviamente en una cadena de mentiras de ambos funcionarios, pues el síndico ya ni va al palacio municipal debido a que incluso se le demolió su oficina por órdenes precisamente del alcalde.

Por si eso fuera poco intervino la esposa del alcalde, Rosario Fragoso, quien avaló lo dicho por los títeres de sus esposo. La Fragoso, recordemos, con tal de defender al desastrosa actuación de su cónyuge ha declarado a su favor en cuanta oportunidad se le presente, incluso cuando salió en defensa de unos policías que fueron filmados en los baños de la corporación cuando simulaban sostener relaciones sexuales, hecho que en su oportunidad dimos a conocer.