Lo que faltaba. Ahora resulta que no sólo es la Feria de la Naranja, en su edición XXV, una festividad del montón, sino que a falta de espectáculos, estos corrieron a cargo de unos pandilleros que armaron tremenda bronca en el sitio y la ridícula intervención de la policía, que demoró en llegar y apenas pudo detener a tres de los maleantes.
Integrantes de los “pablines” y los “canarios”, se enfrentaron y mantuvieron en zozobra a los visitantes de la feria la noche del domingo.
En este pleito salió lesionado Aaron Bautista, integrante de la banda de los “pablines”, al parecer fracturado en uno de sus brazos,
El pleito llegó hasta el área del teatro del pueblo, donde los malandros usaron las sillas plegables como proyectiles
El pleito tuvo una duración de media hora y aún así la policía, que tiene una base a unos metros de la puerta de accedo al recinto ferial, se demoró en llegar, aunque se logró la detención de tres de los rijosos, a quienes se consignó al Ministerio Publico,
En definitiva el episodio es un negro punto en la organización de la feria y pone en evidencia a la autoridad municipal y la capacidad de respuesta de la policía ante este tipo de incidentes