Ni la inauguración del llamado “Domo” de la cancha municipal, obra “cumbre” de su administración, ha cambiado el estado de ánimo del alcalde, Juan José Martín Briceño, quien en otro más de sus arranques decidió omitir en la placa alusiva al acto, el nombre del síndico, Ernesto Martín Mena, con quien tiene diferencias sobre el manejo de la cuenta pública municipal, prácticamente desde el inicio de la presente administración, lo que ha llevado al alcalde a marginar al funcionario de todos los actos de la Comuna, incluso de las mismas sesiones de Cabildo, a la que sólo acceden los regidores “achichincles” del primer edil.

El “Domo”, que tuvo un costo de 4.3 millones de pesos, y es considerado una obra no prioritaria, dada las carencias en infraestructura básica en el municipio, fue inaugurado este lunes, con un acto multitudinario, con gente de esta comunidad y las comisarías, quienes acudieron masivamente, entre otras cosas, porque el primer edil, con tal de llenar el lugar, mañosamente dejó correr la versión de que la gobernadora del estado, Ivonne Ortega Pacheco, acudiría al acto. Asimismo se invitó a los precandidatos del PRI a la alcaldía, José Gualberto Ayora Cámara, Ramon Enrique Interián Cámara, Janice Lizette, Escobedo Salazar y Freddy Ávila Cabrera, quienes habrían de llevar a sus seguidores al lugar,

De igual modo se condicionó la presencia de los beneficiarios del programa federal Oportunidades, quienes acudieron al evento y salieron molestos y mentando madres del mismo, pues no sólo esperaron horas a que este empezara, sino que también muchos se retiraron sin comer un bocado, algo que valió incluso burlas al alcalde de parte del “Makech Cabrera”, quien se mofó de la sordera del alcalde, quien durante casi todo el evento necesito de su esposa, Rosario Fragoso Cabello de Martín, para que le indicará todo lo que se iba diciendo, aunque curiosamente esa sordera desapareció cuando el “Makech” habló de enviarle a una bailarina de buen ver.

Al inaugurar la obra, cuya placa conmemorativa fue diseñada dos veces, debido a que en la primera se omitió por error el nombre del regidor mentamadres y mala paga, el expanista, Mario Antonio Villafaña Góngora, en su discurso Martín Briceño con sarcasmo hizo blanco de sus reclamos a la prensa, diciendo que si su gobierno hace bien las cosas es gracias a las críticas que recibe, pidiendo al mismo tiempo que ojalá y las críticas sigan, porque su gobierno trabaja a diario “y lo hace muy bien”.

Al develar la placa fue notoria la exclusión del nombre del síndico Martín Mena, quien no fue invitado al acto, así como tampoco lo fue el comisario ejidal, Santos Gamboa Uc, quien ya no pertenece al círculo de amigos (y cómplices) del alcalde, quien por el contrario hizo llegar una invitación a su hijo, Juan José Martín Fragoso, a quien sueña con ver convertido en alcalde en el 2012, quien estuvo presente en el acto acompañando a su locuaz progenitor, convertido ya en uno de los peores alcaldes que recuerde la memoria histórica de Oxkutzcab.

La decisión de omitir de la placa el nombre del síndico, contrasta con la orden del alcalde de incluir en ella a Paulo César Tejero Mena, alias “Ratoncito” o “Paolo Buitrón”, tesorero de la Comuna, “maquillador” de la cuentas públicas y quien se reúne a altas horas de la noche con Irka Pacho Díaz, en el domicilio de ésta mujer, ubicado en calle 50 con 55 y 57, a espaldas del palacio municipal, para tramar toda clase de artimañas a favor de su patrón, el presidente municipal Juan José Martín Briceño.

Aunque los regidores de la Comuna niegan que hubiera consenso en torno a la omisión del nombre de Martín Mena, lo cierto es que fuera se sesión de cabildo todos ellos acordaron que se borrara el nombre del funcionario de la placa alusiva a la inauguración del llamado “Domo”

Según esto, el borrado del nombre del síndico obedece a que “no trabaja”, aunque esto de trabajar está también en duda pues si de eso se trata tenemos que regidores de oposición, como Luis Alberto López Uc, Destri Gualberto Vázquez Cerón y Maria Antonia Magaña Canché, tampoco mueven un dedo, pero sólo por el hecho de arrodillarse ante el primer edil califican como regidores “bien trabajadores”, ,lo que implica el uso de dos pesas y dos medidas por parte del alcalde a la hora de calificar el trabajo de los ediles, que sí están con él (y le avalan todas sus raterías) sí resultan manipulables, caso contrario al de Martín Mena, única voz discordante en la presente administración.

De hecho el síndico no es siquiera invitado a las sesiones de cabildo y si es convocado su invitación supuestamente se deja en su escritorio, aunque este formalmente no existe; cuando ha podido asistir a las sesiones de cabildo, sin ser enterado oficialmente, estas son clausuradas abruptamente por el secretario, el panista Francisco Javier “Chismois” Trujeque Várguez, ante su sóla presencia.

La omisión del nombre del síndico en la placa es considerada como un “castigo” del alcalde en contra del funcionario que no ha estado de acuerdo con las anomalías y los abusos de poder que a cometido el primer edil contra los cuales Ernesto Martín Mena se ha opuesto rotundamente.