Rateros, no menos. Tal y como anticipamos las compensaciones monetarias que reciben por sus “servicios” a la comunidad funcionarios del actual Ayuntamiento quedaron al descubierto oficialmente, luego de que la titular de la Unidad Municipal de Acceso a la Información Pública, Milka Isabel Dzul Martínez, pretendió violar la Ley de Acceso a la Información Pública para el Estado y los Municipio de Yucatán, ocultando la información al respecto, lo que le ha valido una medida de apremio por parte del Instituto Estatal de Acceso a la Información Pública (INAIP), que ha resuelto que la mentirosa funcionaria entregue a ese dependencia toda la información relativa al tabulador de sueldos y el sistema de premios, estímulos y recompensas con los que el alcalde Juan Martín Briceño ha comprado, para someterlos a su voluntad, a los regidores del actual cabildo, con excepción del síndico Ernesto Martín Mena.
Al igual que Adolfo Hitler, quien amaba el circo y disfrutaba placenteramente con la idea de que actores poco pagados arriesgaban sus vidas para divertirlo a él, Juan Martín Briceño, ha enajenado la mente y voluntad de Milka Isabel Dzul Martínez, de modo que ésta, en su calidad de funcionaria encargada de transparentar la información pública, ha incurrido dolosamente en toda clase de mentiras para defender los intereses del primer edil, y con ello violar la Ley ya mencionada.
Conforme al expediente 24/2009 del Instituto Estatal de Acceso a la Información Pública, a Dzul Martínez se le solicitó información relativa a los pagos indebidos que el alcalde ha realizado a los regidores de la Comuna, a quienes a “maiceado” para tenerlos de su parte.
Al contestar dicha información, la funcionaria negó que se dieran dichos pagos, dejando por escrito una oda a la estupidez humana, pues en el oficio de contestación a esa solicitud indicó: “…Que de acuerdo a la constancia presentada por la Tesorería Municipal, esta administración no cuenta con un sistema establecido de premios, estímulos y recompensas, toda vez que se entregan por acuerdo del propio Cabildo del H. Ayuntamiento de Oxkutzcab, Yucatán, motivo por el cual se determina que no existe información por el concepto antes mencionado”,
Funcionaria Chimoltrufia

Al igual que la Chimoltrufia, personaje creado por Roberto Gómez Bolaños, Dzul Martínez, con su contestación le dijo al INAIP algo así como un “pos pa’qué te digo que no si sí”, pues en su propio oficio de contestación negó existiera dicho sistema de compensaciones, pero al mismo tiempo afirmó que es el Ayuntamiento quien las entrega. por acuerdo del propio Cabildo.
Usando aquello de que “a confesión de culpa, relevo de pruebas”, Milka Dzul, en su afán estúpido por defender a su patrón, aceptó que se hacían dichos pagos, por lo que el INAIP le indicó que de conformidad con el artículo 9 y el 28 fracción I de la Ley de Acceso a la Información Pública para el Estado y los Municipio de Yucatán, y con fundamento en el artículo 136 fracción III del Reglamento Interior del Instituto Estatal de Acceso a la Información Pública, el Consejo General de dicho organismo la requiere para que en un plazo de cinco días, que se cumplen este viernes, entregue a dicha dependencia la información requerida, misma que fue solicitada, y ocultada en su momento, al propio síndico, Ernesto Martín Mena.
De igual forma, por si hiciera falta, a Milka Dzul, se le recordó que conforme a la Ley del Impuesto Sobre la Renta estas compensaciones forman parte del salario de un regidor y por lo tanto deben señalarse en la información relativa al tabulador de sueldos, además de que corresponden por su naturaleza al sistema de premios, estímulos y recompensas.
Así las cosas, apenas Dzul Martínez cumpla con lo dispuesto por el INAIP, en caso contrario se le aplicará la Ley correspondiente, todo ciudadano con acceso a Internet, podrá ser partícipe de cómo el propio alcalde, su secretario, Francisco “Chismois” Trujeque Várguez, el tesorero, Paulo Tejero Mena, y los regidores, las damas primero, Carla Vela, Antonia Magaña, Landy Góngora, así como Mario Villafaña, Santos Xool, Destri Vázquez, Luis López y Roger Góngora, se cobrán, se roban, pues, porque ellos mismo se lo autorizaron, miles de pesos del erario público… y ojalá se atrevan a decir, como siempre hacen en su “defensa”, que acá sólo publicamos mentiras.