Pese a que se le tiene bajo investigación por sus posibles nexos con productores de discos “pirata” y su implicación por igual en los permisos ilegales que permiten la instalación de máquinas tragamonedas en distintos puntos del municipio, el alcalde, Juan José Martín Briceño, sigue con sus prácticas ilegales, pues ha fijado en 150 pesos la cuota mensual a cobrar a quienes tienen de estos aparatos, estableciendo, además, en tres el número de loa mismos en cada establecimiento.
Conforme a la información recabada entre los propios locatarios en el Mercado 20 de Noviembre, aunque en un principio el alcalde personalmente acudió a indicarles, tras el decomiso llevado a cabo por policías federales, que ya no se permitiría el funcionamiento de los minicasinos, días después dio marcha atrás con la medida.
Se señala que el pasado jueves se les informó a los tenedores de estos aparatos, que la “cuota voluntaria” a entregar a la Comuna no cambiaría, con la variante de que se limitaría el número de máquinas tragamonedas a tres solamente, “para no llamar mucho la atención”.
Como publicamos en nuestras ediciones del sábado y domingo, el aseguramiento de material apócrifo y de máquinas tragamonedas ha dado lugar a la indagatoria AV/PGR/YUC/MER11/142/2009, en la que se contempla la investigación al alcalde, Juan José Martín Briceño, por sus posibles vínculos con las mafias que administran estos ilícitos, pues los informes preliminares de las autoridades ministeriales de la federación arrojan que es el primer edil de Oxkutzcab, quien fija las cuotas mensuales a los expendedores de material de ilícita procedencia.
En la práctica, se tiene que Martín Briceño, a cuyo patrimonio familiar se agrega recientemente una lujosa camioneta, marca Ford, modelo Edge, con un precio que oscila los $432,000, es quien ha hecho legal lo ilegal en esta comunidad, pues al expedir permisos para la venta de discos compactos y dvd´s, a sabiendas de que son apócrifos y por lo tanto objeto de la comisión de un delito, ha permitido la libre circulación de estas mercancías.
Además al permitir, mediante el pago de una “cuota voluntaria”, la proliferación de maquinitas tragamonedas, el mismo primer edil dio patente de corzo a los dueños de estos aparatos, donde diariamente decenas de amas de casa llegaban a perder parte del gasto diario, lesionado el alcalde, con este acto de corrupción, la economía de muchas familias en este comunidad.