¿Tranza en puerta?
Poco antes de presentar su Segundo Informe de Gobierno, el alcalde Juan Martín Briceño, trató de obligar a los regidores para que firmaran el acta de la sesión de cabildo del martes 28 de julio, en la que supuestamente se aprobó la venta de espacios de la nave principal de la Central de Abastos.
En la sesión del martes, aunque Juan Martín planteó la venta de la nave principal de la Central de Abastos, esto no sometió a votación, por tanto el que se asentara en el acta correspondiente obedece a una tramposa maniobra del alcalde para vender lotes en ese lugar
La noticia de la posible venta de espacios de la nave principal de la central de abastos ha derivado en inconformidad de locatarios y campesinos.
Poco antes del Informe, el secretario municipal, Francisco Trujeque Várguez, trato de sorprender a los regidores pidiéndoles que firmaran el acta de esa sesión en la que se asienta que los ediles aprobaron esa venta.
A final de cuentas regidores como Carla Vela y Destri Cerón se negaron a firmar el acta. Algo que no ocurrió con imbéciles sin pensamiento propio, sometidos a los designios del alcalde, como el propio secretario, Roger Góngora y Mario Villafaña.
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