.- El V aniversario de la elevación a rango de ciudad de esta cabecera municipal, pasó totalmente desapercibido para las autoridades locales, las cuales no sólo olvidaron celebrar la efeméride, sino que de plano tampoco han hecho nada para que la categoría de “ciudad” amerite ser tal
Esta Huerta del Estado, que en realidad no es más que un pueblo grande, aunque goza del título de ciudad, en realidad carece de los servicios que caracterizan a un núcleo poblacional de esa naturaleza, de modo que los oxkutzcabenses tiene que viajar a Ticul, Tekax o Mérida para proveerse de bienes y servicios que no es posible encontrar en esta comunidad.
Por ejemplo, solo hay una sucursal bancaria, una estación de servicio y no hay oficinas para el pago de recibos de teléfonos y energía eléctrica.
Los derechohabientes del ISSSTE, por ejemplo, tiene que viajar a ciudades cercanas para solicitar estudios clínicos, pues acá la clínica familiar no cuenta con equipos para hacer tales estudios. Los del IMSS, por ejemplo maestros estatales, están peor, ni siquiera cuentan con una clínica local y tienen que trasladarse a Ticul para recibir atención médica.
Pese al rango de ciudad, servicios públicos como el agua potable, corresponden más a los de una ranchería, pues el vital líquido ,ahora que es época de estiaje, apenas y si llega a las tomas domiciliarias, para molestia de miles de usuarios.
Todas estas tendencias, a la actual administración poco le importan, tanto que el pasado 16 del presente mes, Oxkutzcab cumplió su quinto aniversario como ciudad y la efeméride paso inadvertida para las autoridades.
Es la segunda ocasión que en la actual administración se pasa por alto la fecha, que si bien puede parecer algo irrelevante, habla del olvido en que la autoridad tiene a la categoría poblacional que ha alcanzado esta Huerta del Estado
En contraste, como informamos en su oportunidad, fue más recordado el cumpleaños del alcalde Juan José Martín Briceño, quien al celebrar un año más de vida, cual moderno monarca de la vieja Europa absolutista hasta ofreció un desayuno a los empleados de la Comuna y les otorgó el día libre, sin importar que los gastos fueran a cargo del erario público y se dejara a la ciudad sin servicios públicos