Neonazis, mis huevos
Fíjense que en Yucatán la policía o los periodistas, a propósito del asesinato de un pandillero en la pequeña ciudad donde vivo, reportan con inusitada seguridad la presencia de grupos con conductas racistas o neonazis, según esto porque los integrantes de esas pandillas están rapados, portan tatuajes con la esvástica y atacan a sectores marginados.
No mamen. Si la policía yucateca reporta esto, me cae que es una mamada de la misma o, en caso extremo, del periódico (El Diario de Yucatán) en cuyas ediciones de estos días le han dado vuelo a la presencia de “skin heads” en la comunidad donde vivo.
Independientemente de que el periódico, uno de los más conservadores en toda la Península de Yucatán, con tal de vender publique chingaderas, lo que me llama la atención de todo esto es la profunda ignorancia con que se maneja el tema, incluso en la misma policía, ello porque la prensa pues con tal de vender pues que invente cualquier pendejada. Veamos
Por principio de cuentas el neonazismo, surge en épocas posteriores a la Segunda Guerra Mundial, en organizaciones que concebían a Adolfo Hitler como un personaje casi místico que estuvo cerca de cumplir el proyecto de la gran nación aria, de tal forma que estas ideas se mantuvieron vivas, difundiéndose por todos los medios posibles.
El movimiento resurge con gran impulso tras la caída del Muro de Berlín, cuando la reunificación alemana produjo en grupos de individuos de la época un sentimiento –llamémosle así- que los llevó a unirse para enfrentar su nueva realidad: crisis económica, desempleo y desabasto, entre otros, proclamándose neonazis y fijándose como objetivo el ataque a judíos, negros, homosexuales, inmigrantes y otros grupos por considerar que, además de ser inferiores, les quitaban los beneficios que como ciudadanos herederos de la supremacía “aria”, les correspondía.
Aunque el movimiento neonazi se expandió por Europa y América; sólo en los países del llamado mundo occidental consiguió resonancia. En América, el movimiento parece que encontró eco en países como Chile, Argentina y Uruguay, donde las etnias autóctonas no son tan abundantes como, por ejemplo, en nuestro país.
Se entiende que este movimiento tal vez ha llegado a México, reflejado en las minorías de jóvenes de raza blanca en el país, pero de ahí a que la policía y los periódicos reporten su presencia en Yucatán, donde el origen racial está más ligado a la raza maya, se me hace una vil pendejada
El por qué de esto no es difícil de encontrar.
Yucatán, particularmente la zona sur del estado, es expulsor de migrantes. Tan sólo de mi ciudad 10 mil personas viven en los Estados Unidos de América.
Esas personas, muchas de ellas, cuando regresan a estas tierras viene con otro tipo de conductas, visten camisas y pantalones muy anchos, la cabeza rapada y adoptan muchas de las conductas propias de los pandilleros latinos del sur de California, a donde migran la gran mayoría de ellos, particularmente en el área de la Bahía de San Francisco
Así, llamar neonazis o skinheads a individuos mas mexicanos que el tequila (digo por su apariencia física), sólo por estar rapados, llevar tatuajes de la cruz gamada y manifestar conductas violentas , es una reverenda estupidez, digna sólo de la “capacidad” de la policía en México y de periódicos que son capaces de publicar cualquier pendejada, aun a costa de engañar a sus lectores.
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Jey! ovulo te tengo unas preguntas, te tienes tataudo los huevos y usas aracadas ahi o que onda?… porque como bien claro dices…”NEONAZIS, MIS HUEVOS”. jeje. y esos cholos que ya empesaron ha amenazar a los cibercuates de este blog
, que la neta no mamen, y si siguen con sus mamadas les voy ha traer a los hermanos Almada para que les wakeen su na’!