Cuando me ha tocado viajar en autobús urbano, en efecto, sube toda clase de fauna urbana: payasos, vendedores de cualquier chingadera, limosneros, predicadores, etc.
Ante ello muchos concesionarios del transporte pùblico ponen en marcha medidas para evitar que esto suceda. Incluso le prohiben a sus choferes que le den acceso a la unidad a este tipo de gente.
Lo chingón es que para hacerlo recurren a todo tipo de artimañas como esta, la de la foto.

Creador y administrador del blog. Periodista por accidente. Apasionado de las TIC’s y de los gadgets.Profesor de enseñanza secundaria (porque de algo tengo que comer). Creo que la democracia se puede y debe construir, incluso, picando piedra, poco a poco y en este espacio pretendemos contribuir a ello

Facebook Twitter 

No hay entradas relacionadas.