Ojalá las autoridades implementen algún programa para promover el uso del calabazo, el lek y la jícara, que cayeron en desuso por los recipientes de plástico y cada año reaparecen en los mercados sólo por el Hanal Pixán, expresa Isidro Collí Pérez, veterano habitantes de esta ciudad.
—Hoy el calabazo es considerado un adorno o material para elaborar artesanías, cuando en realidad es un fruto y como tal no contamina el medio ambiente, a diferencia el plástico —destaca.
—Nuestros antepasados nos dejaron el calabazo pero ahora pocos campesinos lo usan para llevar agua al ir a sus milpas.
—Hace muchísimos años no existía el plástico, o sea, no había los botellones para llevar el agua a las milpas y parcelas para satisfacer la sed.
—En ese entonces los agricultores usaban estos regalos de la naturaleza que mantenían fresca el agua mientras ellos hacían sus quehaceres en el campo. Estos calabazos conservan bien fresco cualquier líquido y, si se cuida, que era la costumbre de los abuelitos, son higiénicos.
—Ojalá en la actualidad se difunda la conservación de los cultivos de este fruto maravilloso. También existe el lek, donde antiguamente las amas de casas que hacen sus tortillas a mano las conservan calientes para la hora de la comida.
—Como el calabazo, el lek no contamina el medio ambiente. Todo estos recursos naturales eran aprovechados por los antepasados, pues en su época no existían los vasos.
—Ellos aprovechaban la mata de la jícara, un fruto redondo de varios tamaños que, según la necesidad del uso, se parten a la mitad y se prepara para usarlo como recipiente para bebidas.
—Todos estos usos con el paso del tiempo se perdieron.
—Hasta la fecha la naturaleza aporta a los seres humanos las plantas de las que se pueden aprovechar estos utensilios tradicionales, para quien quiera usarlos o conservar la cultura.
—Incluso aún existen amas de casa que tienen su lek para conservar calientes las tortillas. —Pero los calabazos ya no son usados por los campesinos, que ahora ven más fácil llevar su agua en un botellón de plástico, un termo o nevera a su parcela.
—También hoy existen recipientes de plástico que tratan de conservar calientes la tortillas. —Ojalá que las autoridades no sigan viendo estos frutos sólo para usarlos como adorno. Deben de surgir programas para que los campesinos aprendan nuevamente a cultivar estos frutos y a usarlos, pues al producirlo se ahorrarían de $10 a $45 por comprar uno en el mercado.
—Ahora varias personas venden calabazos para la gente que busca estos frutos para elaborar sus artesanías. Es el único plan que tienen las autoridades para promover su uso.
—En estos días del Hanal Pixán, en el mercado nuevamente se ve la venta de jícaras, calabazos, maracas o tuch.
—Estos cultivos se deben difundir para conservar nuestra cultura —subraya