Creencias de Día de Muertos
Entre las leyendas que rodean a las celebraciones del día de muertos destaca una relativa a una joven que en la víspera del día de los finados, pese a las advertencias de la gente mayor, pasó la noche en vela, esperando, para comprobar la veracidad de las aseveraciones de que esa noche llegaban los espíritus de los difuntos. “Pasada la medianoche, desde su ventana, cuando el sueño ya comenzaba a vencerle, alcanzó a ver luces de unas velas. Varias personas marchaban en procesión; venían a la misa de bienvenida a las ánimas.
“Al pasar junto a la ventana de la curiosa, le ofrecieron una vela para que asistiera a misa. Acto seguido, la joven se quedó dormida y despertó al día siguiente pensando que fue un sueño.
“Ante las dudas, acudió a revisar el lugar donde se imaginaba que guardó la vela que le entregaron. Descubrió un hueso. Asustada la joven ante tan espeluznante hallazgo, acudió a la iglesia a confesarse con el sacerdote, quien le dijo que tenia que devolver la vela a los ocho días, al marcharse los espíritus.
“Tenía que hacerlo a través de las manos de un niño, para que a ella no se la llevaran los difuntos. Así lo hizo, con excelentes resultados”.
No salir a la calle a la medianoche
Dejar todo limpio para el recibimiento de las ánimas, no salir a las 12 de la noche a la calle y tirar piedras o chiles antes de iniciar la elaboración del pib son actividades que algunas personas aun practican.
Otra actividad es dejar la batea con agua limpia y no dejar ropa sucia. Esto se hace para que, al llegar las almas de los muertos, puedan lavar sus ropas… Si hay alguna prenda sucia, ellos también la lavarán, pero eso no deben de hacerlo. Otra costumbre vigente es la de dejar limpia toda la casa, con todo acomodado.
En caso contrario, los difuntos también arreglarán la casa, cualquier lugar que encuentren sucio con la intención de ayudar a sus seres queridos que aún permanecen en la tierra.
Dejar velas en las puertas de la casa estos días es otra costumbre. Se dejan prendidas para que los difuntos vean el camino al llegar a este mundo.
Pocas personas preparan el pib enterrado, como se hacía tradicionalmente. Se relata que cada persona que participará en la colocación de los pibes en la poceta debe de tirar nueve piedras pequeñas antes de colocar los pibes.
Las flores que originalmente deberían utilizarse en los altares de los fieles difuntos son “amor seco”, “tez”, “balché”, ”virginias”, pero actualmente mucha gente coloca “pompones”, “gladiolas y “alcatraces”.
Salir a las doce de la noche en los días de los finados es una actividad poco recomendable, ya que, según las creencias, a esa hora salen en procesión las almas de los difuntos.
El hilo negro
En poblaciones del interior del estado se mantienen vigentes varias creencias. Un Ejemplo es el hilo negro con el que se amarran las muñecas de los niños, porque se considera que con ese color las ánimas no le harán daño, pues los consideraran suyos. A diferencia del negro, se cree que el rojo propicia que las personas sean tomadas por los espíritus
Está chingon esa historia me acurdo cuando estaba morrio mi abuelita que en paz descance nos contaba la misma historia también nos decía que para esos días de finados los cazadores tenían que limpiar su escopeta y meter un trapo en el canion a también tenían que ponerlo en una pocision que el canion apuntará asia el suelo en fin todas esas historias nos contaba, me acuerdo que ella todos los años asia su altar y en la mesa también pone chuk-wa’ y panecillos que le llamaban dzulitos eran muñequitos de pan que le compraban a don julio burgos el vecino de dzapi bueno también me acorde de otra historia medio chistosa era un hombre que le puso su altar a su difunta madre pero al poner todo sobre la mesa se salió del cuartito escuchó unos pasos al momento escuchó que ya estaban sonando los platos y el contemto dijo comelo todo mamacita es tuyo pero cuando entró a ver a su mamá se llevó una sorpresa era una perra que estaba comiendo sobre la mesa