Ciudad Silvestre
El término que utilizo para titular el post no es mío, es de un vato que se refiere así jocosamente a este rancho llamado Oxkutzcab.
No quiero que me vayan a estar mentando la madre -por aquello de que hay que defender a nuestro pueblo y nunca hablar mal de el-, coño, pero la neta que el nombre ni sobrepedido hubiera quedado mejor.
Ciudad Silvestre, porque somos y nos parecemos a las hierbas del campo, que crecen de modo silvestre. Nos comportamos como los animales silvestres del campo. Es decir parece que nuestra ciudad -y con ella sus habitantes- crecemos porque si, por la buena de Dios, y nada más.
Fíjense. Llegó la gober la noche de este lunes y lo que más recuerdo de ella fue su promesa, hecha en campaña, allá por el 2007, de que Oxkutzcab, osea Ciudad Silvestre, sería uno de los polos de desarrollo en el estado, junto con otros municipios importantes de Yucatán.
De aquel anunció, hasta la presente fecha, nada se ve que ocurra, que suceda, que nos indique que efectivamente Oxkutzcab va rumbo a convertirse en un polo de desarrollo.
Veamos algunos ejemplos de lo que aseveró
1.- En el ramo de la salud, si bien tenemos un hospital de gran importancia, como el Regional del IMSS, cierto es que los trabajadores al servicio del estado, por ejemplo los que cotizan en el ISSSTE, aún tienen que trasladarse a Tekax, para recibir servicios que la clínica de Oxkutzcab no ofrece. Esto, con todo respeto ,es una real chingadera.
2.- Existe, cierto, una oficina del Gobierno del Estado, donde se pueden hacer trámites como pago de impuestos, por ejemplo. Pero si se necesita otro tipo de trámite, como revalidar la licencia de conducir, el asunto ya valió madres, porque también se necesita acudir a Tekax para obtener dicho documento.
3.- En cuestión de bancos, Ciudad Silvestre, sólo cuenta con uno, Banamex, a diferencia de Ticul, donde hay varias sucursales bancarias de diferentes bancos. Ni que decir de oficinas para el pago de teléfono o energía eléctrica. Ni Telmex ni la CFE se acuerdan de la existencia de Ciudad Silvestre.
4.- Si hablamos del campo practicamente todo sigue igual, todo se limita a lo de siempre: campesinos que sacan su producción y la comercializan en los dos centros de abasto que hay en la ciudad, con la misma chingadera de basura al finalizar cada jornada de venta.
5.- Los servicios comerciales prácticamente son los mismos. En este sector lo único realmente distinto es la proliferación de restaurantes de comida “china” y “americana”, que muy pronto “chotearan” este sector ante tanta oferta
6.- Un cambio notorio es que hay más casas de cambio y envío de dinero, lo que nos indica dos cosas: más camaradas de Oxkutzcab han emigrado a los “iunait steits” y ganan tanta lana -ojalá y no vaya a ser que vendiendo droga- lo que obliga a estos comercios su establecimiento en Ciudad Silvestre
7.- Servicios básicos como agua potable, alumbrado público son deficientes, y ya no decir de las calles que son, por su antiguedad y tantos baches, una verdadera mierda.
8.- Si alguién tiene un pedo de carácer legal ya se la peló porque de plano hasta Tekax hay que parar. No hay oficina del Ministerio Público, ni mucho menos base oficial de agentes de policías, sea de la Judicial o de la estatal
9.- Ah, eso si, donde vamos por delante es en los vicios (¡salud!), pues si con el ayuntamiento anterior, el que encabezara Miguel Carrillo, aumentaron los lugares en donde se vende alcohol, la actual autoridad, para no quedarse atrás, también hace de su parte para que Ciudad Silvestre no pierda esa delantera.
10.- En prostitución y cosas análogas, tampoco nos quedamos muy atrás, Ciudad Silvestre es el único municipio, desde Mérida a Peto, donde funciona un centro nocturno en todo el sur de Yucatán, y eso que eran dos hasta antes de que clausuraran “El Huerto” del hotel Los Tucanes.
En fin, para no hacerl mas largo esto, acá la dejamos y terminamos con una pregunta: ¿creen que Ciudad Silvestre, algún día, será de verdad un polo de desarrollo?.
Las condiciones las tiene Oxkutzcab sólo falta que esto se propicie.
Mientras eso ocurre -siéntense a esperar- les dejo con esta serie de imágenes, que nada que ver con el post, pero si con la política para crear ciudadanos-borregos, algo que no es privativo de Ciudad Silvestre.
Las gráficas, aburrido ya de las promesas de nuestros políticos corresponden al evento que encabezó la gober, Ivonne Ortega, e ilustran el acarreo, la torta, el jugo y el desmadre de basura que dejaron los silvestres visitantes luego del evento.
Por cierto, pelanaes que nos leen, esperamos sus comentarios al respecto
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Ja, Buenos los ejemplos que utilizaste para referirte a nuestra queridísima y bellísima Oxkutzcab.
“Ciudad Silvestre”, a la que tú llamas “Rancho” -me gusta más la expresión jocosa del vato ese-, ya merece muchísimas cosas de las que, gracias a malas decisiones o miopes determinaciones se han ido de largo o se han quedado cortas. Me refiero que algunas cosas se han ido a Tekax (La Unidad Deportiva a la salida a Tzucacab ó un conocido Supermarket de conocida cadena veracruzana que se ha asentado en Ticul)
Pero también hay cosas lamentables que pasan casi desapercibidas: ¿Cuantos jubilados y pensionados deben ir a Ticul para cobrar sus paupérrimas mensualidades, sólo porque Banamex, Coopera o el IMSS no quieren mover un dedo para traerles su lana hasta acá? Quienes tenemos la posibilidad de llevar a nuestros “viejos”, pues qué bueno ¿Y los que no? Friéguense un viaje incómodo, irresponsablemente riesgoso por la manera en que manejan los Taxistas a Ticul, más los gastos que ello implica que merma, aún más, sus pobres pensiones mensuales.
Todo mundo presume -pre asume, diría yo-, que en la Ciudad Silvestre hay mucha lana. Lo dicen por las huertas, por la danza de los millones de la juguera, por el gran negocio de quienes llevan y traen frutas, por las riquísimas y verdes remesas que mandan nuestros paisanos del otro lado, por la forma en que viven y aprovechan sus prestaciones maestros, burócratas y otros empleados estatales y federales, en fin, por muchas y otras cosas que se platican en rondines de café, paseos con tricitaxistas y charlas de cantina, entre otras formas de comunicación.
Esta ciudad tiene gente muy valiosa, incluso proveniente de otros lares, y es esa misma quien va gestando los cambios que nos hacen falta. Oxkutzcab ya merece calles en buen estado, banquetas bien uniformes, mercados y centrales de abasto limpias y oficinas públicas de todos los niveles, y muchas cosas más.