Y bien esto no pasó en Oxkutzcab, pero injusticias como estas pueden estar presentes en cualquier lado. El post es cortesía del Diario de Jalapa

Con diversas fracturas de las que todavía no se recupera y el brazo derecho amputado, Raúl García Andrade, quien antes de ser arrollado por un camión de Auto Transportes Banderilla se autoempleaba como carpintero, fue detenido en su domicilio bajo el argumento de que lo llevarían a declarar y le pagarían por las lesiones que lo dejaron imposibilitado para trabajar, aunque para su sorpresa se trataba de la orden de aprehensión que le cumplieron agentes de la Policía Ministerial del grupo Gama 2.

Raúl García, padre de seis pequeños, vecino de la calle Azabache, de la colonia Manantiales en esta capital, explicó que fue atropellado sobre la avenida Atenas Veracruzana el 13 de noviembre del año pasado, cuando manejaba su bicicleta y ahora en lugar de que lo indemnicen por las lesiones que lo tienen marcado, está a disposición del Juzgado Tercero Menor dentro de la causa penal 114/2008.

Consternado porque desde entonces su familia está a la deriva y ahora se siente más desprotegido que nunca, pues denunció que en su caso la procuración de justicia no actuó conforme a la ley, ya que para salir de la cárcel municipal tendría que conseguir 500 pesos de la reparación del daño al autobús ATB y 2 mil más de fianza, agrega que solicita la intervención del gobernador y del procurador Salvador Mikel Rivera.

El hombre recordó que en aquel entonces fue alcanzado por el autobús ATB número 667, que le pasó la llanta delantera izquierda por el cuerpo, lo que derivó en severas lesiones que lo mantuvieron seis días en estado de coma y 28 días hospitalizado con medicamentos, ya que se debatía entre la vida y la muerte, con escasas probabilidades de vida, según el reporte de los médicos que en aquel entonces le dijeron a su esposa Mónica Perdomo que si Raúl se salvaba sería un milagro y que sus ganas de vivir tal vez eran motivadas por sus seis hijos, uno de ellos apenas en gestación.

Su familia, de escasos recursos, hizo hasta lo imposible por mantenerlo hospitalizado hasta que ya no pudieron pagar una cuenta que ascendía a 238 mil pesos, de la cual una parte lograron sufragar con préstamos y ayuda del gobierno.

Actualmente, la situación sigue siendo precaria sin que Raúl pueda trabajar, pues sigue recuperándose de las fracturas múltiples, en tanto que su esposa y seis pequeños hacen lo posible por “irla pasando”.

Desesperados están desde que Raúl García está a disposición del Juzgado Tercero Menor, pues no tienen dinero y tampoco lo han podido conseguir para que salga de la cárcel municipal.

Por varias horas, Mónica Perdomo, esposa de Raúl, se vio en la necesidad de dejar a cinco de sus hijos encerrados en el domicilio que rentan en tanto acompañaba a su esposo en la cárcel municipal.

Creador y administrador del blog. Periodista por accidente. Apasionado de las TIC’s y de los gadgets.Profesor de enseñanza secundaria (porque de algo tengo que comer). Creo que la democracia se puede y debe construir, incluso, picando piedra, poco a poco y en este espacio pretendemos contribuir a ello

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