No levantan reportes y ocultan información/El colmo: no saben diferenciar entre un rifle de copitas y un arma de fuego

En lo que es ya una poco profesional forma de atender los asuntos que pasan por esa corporación, altos y medios mandos, asi como agentes de la Dirección de Policía y Tránsito de esta ciuad omiten, no se puede saber si por consigna o de plano por incapacidad, levantar reportes de lo sucesos en los cuales se requiere de su presencia.
Julio Rivero Vivas y Héctor Baeza, los comandantes de la corporación, asi como el propio director, Carlos Xiu Montero, no saben que responder cuando son cuestionados sobre algún caso en particular. En el caso de los primeros nombrados de plano se pasan la bolita.
Por ejemplo, respecto al intento de suicidio de una menor de 14 años, estudiante de la secundaria Rafael Matos Escobedo e hija de Rocio Acosta, oficial de la Policía Femenil de esa corporación, Rivero Vivas y Héctor Baeza, negaron saber algo al respecto. De hecho el primero de ellos, cuando se le interrogó sobre el particular, dijo que “como no pasó en mi turno no sé nada, el otro comandante guarda sus reportes y no me informa de nada”.
Rivero Vivas y Baeza, quienes se enojan cuando se publica algo en su contra, ha hecho del ocultamiento de información una práctica común; ambos se hacen a los desentendidos cuando se les pregunta algo en concreto, aún cuando se trate de casos en los que la policía da un buen golpe, por cierto muy escasos en lo que va de la presente administración.
En el caso de Xiu Montero, el asunto es mas grave, pues debido a que tiene otro empleo, en el que se presenta desde muy temprano, para regresar a la ciudad pasado el mediodía, la información que maneja es muy pobre y cuando quiere saber algo e interroga a alguno de sus comandantes, éstos salen con que no saben nada, algo que no se concibe en un alto mando policíaco.
Y es que, como se menciona al principio, en la Dirección de Policía y Tránsito es p?actica común el no levantar reportes, como ocurrió en el caso de la joven, en el que intervinieron vehículos y agentes de la corporación y en otro caso donde unos oficiales de la Secretaría de Seguridad Pública del estado protagonizaron un accidente de tránsito en la calle 51 con 50 y 48, donde una camioneta de la Secretaría, patinó y se subió a un camellón.
En este caso, rápidamente los policías se movilizaron y a pesar de que la unidad accidentada perdió el neumático trasero izquierdo con prontitud fue retirada del lugar, según declaran taxistas que tiene su sitio, precisamente sobre la calle 51, a un costado del templo católico local
La falta de información, precisamente, ha llevada a los jefes policiacos a declarar datos falsos. En este sentido familiares de la joven que intento quitarse la vida -utilizando para ello un cuchillo- dijeron al representante de POR ESTO que, contra lo declarado por el director de la policía, la jovencita no estaba drogada el día del suceso.
Aunque en un principio, el propio jefe de la policía se mostró bastante accesible con la prensa, con el paso de los meses se ha presentado un distanciamiento de la corporación con los medios, primordialmente por el hecho de que a los mandos manejan la información a su conveniencia, en el entendido de que actuan así para hacer creer que nada pasa, aunque en cuestiones se seguridad el municipio anda por los suelos, como lo dice el caso de una joven empleada de una tienda de artículos de limpieza ubicada en calle 50 con 47 y 49, que estuvo a punto de ser asaltada por un chiapaneco y sólo porque la joven forcejeó con el malandrín y la oportuna intervención de una persona hicieron que el tipo se diera a la fuga.
La policía anda tan mal que hace unos días, unos menores de edad que llegaban al centro de la ciudad, tras ir de caza con sus repectivos rifles de copitas, fueron interceptados por unos agentes, que primero le dijeron que estaba prohibido pasar por el centro de la ciudad con armas, y luego -en el colmo de los colmos- les pidieron los correspondientes permisos “porque están portando armas de fuego y eso es un delito”. Todo se solucionó cuando los jovencitos hicieron ver a los agentes que los rifles no eran precisamente armas de fuego, aunque al final los agentes pidieron para “sus chescos”.


Así quedó la llanta trasera izquierda de patrulla 5619 de la SSP, tras que su conductor, que no fue identificado, patinó sobre pavimento mojada y se subio a un camellón en pleno centro de la ciudad


Mientras la policía brilla por su ausencia, funcionarios municipales estacionan sus vehículos en franja amarilla y sobre la banqueta a las puertas de la oficina del Registro Civil.