Juan José Martín Briceño, el alcalde de esta ciudad, no tiene remedio, si antes se la jugó al todo por el todo intentando impedir la realización de un baile, esta vez se “paso de rosca”, pues no sólo dio todas las facilidades para que se efectuara la presentación de Nigga, sino que, contra lo que ofreció en campaña, dispuso que se usara la superficie del campo deportivo Julio Matos Fuentes, lo que derivó en una serie de inconfomidades contra el presidente municipal, que esta vez no se midió tirándose encima a la gente que lo ha estado apoyando de modo incondicional.
Prisciliano Gayoso Delgado, uno de los incondicionales del alcalde, de esos que lo han apoyado a muerte, fue el fiel reflejo de lo anterior, y al ver al reportero de POR ESTO, tajante declaró: “Con esto que nos hizo Juan Martín nos demuestra que ahora que esta en el poder es capaz de mandar a chingar a su madre a sus propios amigos”.
Y es que las palabras de Gayoso Delgado resumían de algún modo el sentir de muchos deportistas y gente de la comunidad, como Jorge Magaña, “Guty” Espinosa, Leonardo y Carlos Pacho, Tony Burgos, Miguel Nic y el profesor Alvaro Pacho Vega, entre otros, quienes manifestaron su indignación por el hecho de que pese a saber que se jugaría un partido de beisbol entre “Cachorros” y”Veteranos”, el primer edil, con toda la desfachatez del mundo, otorgó permiso para que el baile con la presentación de Nigga y La Cripta, se efectuara en el empastado del parque de pelota, lo que estuvo a punto, no solo de suspender el encuentro, sino de provocar un enfrentamiento entre elementos de apoyo y seguridad de los organizadores del baile y los propios peloteros, decididos a hacer hasta lo imposible porque el partido tuviera lugar.
Fue Jorge Magaña, uno de los primeros en tomar el teléfono y reclamar la actitud de Martín Briceño. El munícipe contestó la llamada y tras escuchar el primer reclamo, en el sentido de que se le recordó que una de sus promesas de campaña era el no permitir bailes en el Julio Matos Fuentes, “se hizo al pendejo” y dijo que mejor le reclamaran a Fabricio Espinosa, director de deportes de la Comuna, a quien la primera autoridad “pasó la bolita”.
Ubicado Fabricio Espinosa, éste se traslado al campo de pelota y tuvo que soportar la ira de los peloteros y decenas de aficionados, que al final comprendieron que el funcionario era el menos culpable de la situación.
El partido, pese a todo se efectuó, pero los peloteros y aficionados de hueso colorado al reye de los deportes están que trinan contra el alcalde.
De hecho cuando notaron la presencia del reportero de POR ESTO en el parque de pelota, sin que se les preguntara nada rápidamente abordaron al representante de esta Casa Editorial y exigieron que se publicaran “las pendejadas que Juan Martín está haciendo en el campo (de pelota)”.
El reportero, con un dejo de sorna les dijo: “esta bien se publica, sólo que a mi que no me reclamen, hagánlo con Juan Martín, ustedes son los que votaron por él; es más tienen todo el derecho a exigirle explicaciones”.
Según informaron los peloteros, es extraño que el alcalde antes se haya opuesto a un baile -e intentara impedir su realización- y que ahora dé todas las facilidades.
Comentaron que sólo la renta de una barda metálica, que se hubiera usado para cercar la explanda de la central de abastos, donde originalmente se llevaría a cabo la presentación de Nigga, siginificaba una erogación muy fuerte para los organizadores y que es “de dudar” todas las facilidades otorgadas por Juan Martín. ¿No será que al no haber renta de barda a él le toca su parte?, preguntaron.