Cuando en alguna ocasión, en precampaña, este reportero le preguntó al hoy alcalde, Juan José Martín Briceño, cuales son los problemas del municipio, éste sin titubear respondio que, entre otros, se encuentran el alcoholismo y la drogadicción.
Encarrerado, el entonces candidato a la presidencia municipal dijo, respecto al alcoholismo, que era necesario “crear y tener centros de atención para padres e hijos, con gente especializada para estos casos, hacer deporte y cultura y construir canchas deportivas y apoyo a los deportistas para sustraer a nuestros jóvenes de la ociosidad, que es la madre de todos los vicios”
Y si bien es cierto que la comuna se ha preocupado de algún modo por la promoción del deporte y la cultura, también es cierto que más permisos para la venta de bebidas embriagantes se han dado en el seno del actual cabildo, beneficiando incluso a familiares de funcionarios municipales, como ocurre en el caso del secretario, Francisco Javier Trujeque Várguez, cuyo hermano menor, Fernando, administrador del restaurante “La Placita” -la publicidad es gratis- ya tiene en su menú bebidas etílicas.
Destri Gualberto Vázquez Cerón, regidor de Parque y Jardines, entrevistado al respecto, dijo que al menos, hasta donde él ha estado presente, nunca en sesiones de Cabildo se ha tratado el tema de los permisos.
Cuestionado en el parque principal, cuando se encontraba en compañía del tambien consejal, Luis López Uc, el edil negó tener conocimiento de los permisos para la venta de bebidas embriagantes, al igual que su compañero regidor
Los permisos para la venta de bebidas embriagantes no sólo han sido para el hermano menor del secretario de la comuna -por cierto el funcionario ya tiene tambien su taxi; pirata, pero taxi al fin- sino para otras personas en distintos rumbos de la ciudad.
Una de las nuevas agencias se encuentra sobre la calle 49 por el rumbo del barrio de la Mejorada y pertenece a un sujeto de apellido Raygoza. Otra agencia próxima a unirse a la venta de alcohol es la que se encuentra por el rumbo de la central de abastos, sobre la calle 32, a unos metros del Paseo de las Naranjas.
En ambos casos la evidencia de que se trata de nuevas agencias, son los letreros ahi pintados, que indican la por siempre hipócrita prohibición de vender bebidas etílicas a menores de edad y aquella que reza que no es permitido beber en la vía pública.
Así, la presente administración, quizá para no quedar atrás respecto a su antecesora, que también expidió permisos a diestra y siniestra, ha expedido al menos cinco permisos a diversos giros para la venta de bebidas embriagantes.
Eso, sin embargo, no es todo, pues numerosos cantineros han dicho al reportero que la Comuna trata de ser estrictos con ellos, pero solapa la existencia de clandestinos en diversos puntos de la ciudad, de modo que en Oxkutzcab es posible encontrar licor o cerveza las 24 horas del día.
En ese sentido, entretre mentadas de madre y reclamos de sus clientes los cantineros cierran sus establecimientos conforme al horario establecido, hasta las cinco de la tarde u ocho de la noche, según sea el caso. Los bebedores se van entonces a los bares o restaurantes que funcionan hasta las 11 o 12 de la noche; cuando estos cierran se van a los centros nocturnos o video-bares; y cuando en esos sitios acaba la variedad o el servicio abren entonces distintos clandestinos que ofrecen sus servicios de cuatro o cinco de la mañana hasta el mediodía, para que empezar de nuevo el ciclo.
Restaurante “La Placita”, relacionado con familiares del secretario municipal, Francisco Trujeque, No sólo recibieron permiso para vender bebidas embriagantes sino que obstaculizan la vía pública con letreros y un burro metálico
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