Otra de la “chota”, detienen ilegalmente a un joven
Un menor de edad, S.E.R.B, denuncia que agentes de la policía municipal lo detuvieron ilegalmente por espacio de dos horas, acusándolo, por supuesto sin pruebas, de conducir un vehículo que según los gendarmes se había utilizado para perpetrar un robo por el rumbo de la central de abastos.
La detención del joven ocurrió la noche del sábado, cuando agentes de la Dirección de Policía y Tránsito lo obligaron a ir a la comandancia, esto alrededor de 19:30 horas: En ese momento el agraviado estaba, junto con su novia, comprando algo para cenar en un puesto de tacos del bazar municipal.
Expone el joven, que tras comprar la cena abordó junto con su novia una camioneta que ese mismo día había traído a la ciudad un hermano suyo, misma que por proceder de los Estados Unidos de América, contaba con un permiso de circulación provisional, expedido por las autoridades de Soto la Marina, Tamaulipas.
Explica que al querer salir en reversa del estacionamiento del bazar vio por el espejo que una patrulla le cerraba paso y al momento un agente se acercó a él para solicitarle su licencia de conducir y la documentación del vehículo.
El agente le indicó que lo detenían porque la camioneta no tenía los papeles en regla, a lo que el respondió que si, efectivamente así era, pero que todo se explicaba por el origen del vehículo y que si bien el no tenía licencia no era motivo suficiente para que se le detuviera.
Los agentes, entonces, le señalaron que además lo llevarían detenido porque el vehículo que conducía había sido utilizado para cometer un robo por el rumbo de la central de abastos tres días antes.
Necios, los agentes insistieron en que la camioneta, además, carecía de placas de circulación y que ese era otro motivo para que se la decomisaran, incluso le dijeron que en el interior habían botellas de cerveza, lo cual según el denunciante es una mentira “porque yo no tomo”.
El caso es que el joven, su novia y la camioneta fueron llevados a la comandancia, lugar donde los agentes, de pilón, hicieron comentarios nada caballerosos sobre su enamorada, lo cual molesto al joven “pero me tuve que morder un huevo, porque sino seguro me madreaban los policías”.
Narra el agraviado, que los policías se quisieron aprovechar de la situación y en tanto esperaban la llegada del comandante en turno, Héctor Baeza Dzib, le dijeron en varias ocasiones que “como vamos a arreglar esto”, lo que según él era un intento de los guardianes del orden por recibir su “mochada”.
Indica que tras dos horas de estar en la comandancia fue liberado, dado que la policía no pudo acreditar nada ilegal en su contra
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