Archive for November 5, 2007
Una reflexión, una…
0Wow!!! No se quien sea “TU PALERO No. 1″, pero su opinión, sobre el incidente en el que perdió la vida un niño en Yaxachen, merece pasar de los comentarios más recientes a un post.
“Lamentable el accidente del menor Leonardo; y más lamentable la forma en que se explota el dolor de una familia. ¿Culpables? Muchos: el dueño del predio por no tener en buenas condiciones su albarrada, hay algo que se llama Responsabilidad Civil y se aplica en este caso; el comisario, por dejar que la situación de su comunidad siga igual que todos los años, la omisión también es un delito que es castigado por la ley; Juan Martín, por prometer y no cumplir, si es que así fué, por lo pronto deberá explicar porque la comunidad se quedó sin ambulancia y conforme a las indagaciones aplicar sansiones a los responsables directos, sean del DIF o la Policía Municipal; los padres, por descuidar a su pequeños hijos quienes pagan con su vida la ignorancia de sus progenitores, no será el primero ni el último en morir por este tipo de descuidos. Pueden seguir buscando culpables y seguramente los encontrarán. A lo mejor al pequeño lo mató el calentamiento global, que está trastocando el clima en el mundo; o quizá tuvo la culpa Felipe Calderón, por no crear empleos y orillar a que el padre del niño, como muchos otros haya tenido que irse al otro lado lejos de su familia. La realidad es que es un lamentable accidente que debe de hacernos reflexionar sobre cómo andamos, cómo vivimos, cómo nos gobiernan y cómo nosotros mismos lo propiciamos. Leonardito ya no podrá votar ni por su comisario ejidal, ni por su presidente municipal, ni por su próximo diputado. Obviamente tampoco podrá contar los días que pasarán para que otros niños sigan sufriendo accidentes por culpa de todos nosotros, los irresponsables adultos”.
Prosigue indignación en Yaxachen
1En medio de muestras de dolor y llanto, pero sobre todo de impotencia e indignación habitantes de Yaxachén dan el último adiós a Leandro Nicolás Bojorquez Dzul, de cuatro años de edad quien falleciera la tarde del sábado al caerse encima de él una albarrada, como se informó ayer.
Este domingo, en recorrido al que invitaron a los medios habitantes de la comunidad, encabezados por el comisario municipal, Efraín Can May, reiteraron su inconformidad contra el alcalde, Juan José Martín Briceño, por el abandono en que tiene a la población, pese a que les ofreció toda clase de servicios durante su campaña por la presidencia municipal.
Leandro Nicolás Bojorquez Dzul, falleció cuando camina por el rumbo de la calle 7-A con 8, en pleno centro de la población, en un arteria totalmente cubierta por el agua, situación que lo obligó a caminar pegadito a la albarrada, donde encontró horrible muerte.
El comisario municipal, dijo que el lamentable suceso ocurrió alrededor de las tres de la tarde, cuando el menor fue a una tienda cercana a su domicilio a comprar unas galletas y que fue la señora María Catalina Chablé May, propietaria de la tienda, quien presenció el terrible episodio y le proporcionó al infortunado infante los primeros auxilios.
Natanael May Cocom, esposo de Catalina y copropietario de la tienda, quien vive justo enfrente donde ocurrió el accidente, dijo que esa calle lleva tiempo con problemas de inundación y que su familia tiene que improvisar “puentes de piedra” para poder desplazarse en su propiedad, que apenas llueve con intensidad se inunda.
El comisario, relató que la ambulancia que debería estar al servicio de la comunidad, desde la semana anterior fue requerida por el DIF-Municipal, supuestamente para trasladar a unos niños de la cabecera municipal a Acanceh, y desde entonces quedó el vehículo bajo la custodia de la alcaldía.
“La ambulancia ha hecho mucha falta. Esta última semana tuvimos que trasladar a tres señoras que dieron a luz en la clínica de Ticul, lo que cuesta caro, porque cada flete se cobra en 700 pesos más o menos; si tuviéramos la ambulancia eso no pasaría y la gente no tendría que gastar nada de dinero”, dice el comisario.
Relata que al acudir a la cabecera municipal a indagar por el vehículo el alcalde, Juan José Martín Briceño, le señaló que por órdenes de la Gobernadora, Ivonne Ortega Pacheco, el manejo de la ambulancia tendría que hacerse de diferente manera a la habitual, ello porque supuestamente durante el sexenio anterior el vehículo ·”se manejó con corrupción por los panistas”.
Externó que no le creyó a Juan Martín, pero tuvo que aceptar “la imposición de su ley aunque no nos guste”. Argumentó que “conociendo que la Gobernadora es familiar de Don Víctor Cervera Pacheco, un gobernador que quiso mucho a Yaxachén, no creo que esa supuesta orden sea verdad”.
Habitantes de la comunidad, ya en el plano de la creencias populares, dijeron que el menor fallecido corrió con mala suerte y que su deceso fue porque a Manuel Pech Pech, un expolicía que se suicidó a la salida de la comisaría hace dos semanas “no se le rezo y pegó como debe debe de ser”.
Explicaron que conforme manda la creencia popular al cuerpo inerte de un suicida hay que darle de azotes y externarle insultos (“regañarlo”) antes de su entierro, para que los malos espíritus se elejen y no trate (el alma del suicida) de llevarse a otra persona en su viaje al más allá.
El relato sobre el suicidio, y dos supuestas visiones de fantasmas que personas de la comunidad dicen haber tenido, refuerzan la idea de que el infortunado infante falleció porque “se lo llevaron los espíritus, por ser alma inocente”.
Parientes del menor, quienes solicitaron a la prensa respetar el dolor de los familiares, y pidieron que no se tomaran fotografías, ni de la casa, ni del ataúd del pequeño fallecido, dijeron que no quieren politizar la muerte del niño, pero coincidieron con lo demás habitantes de la comunidad en el sentido del abandono en que la alcaldía tiene al poblado.
“Mucha gente creía (por su avanzada edad y por estar enfermo) que el abuelo del niño iba a morir pronto. Ya lo habíamos ‘cafeteado’, pero ya ven se murió antes el niño y el viejito, que era muy su cuate, esta muy triste, dijo un vecino del lugar al narrar detalles del suceso.
De hecho, el abuelo del ahora ausente, en lengua maya, encaró a los representantes de los medios cuando se presentaron al domicilio del menor y relató que parte de la culpa del incidente mortal la tiene el propietario del predio donde encontró la muerte su nieto, “porque lo avisamos y nunca quiso subir su albarrada, que era peligrosa”.
El cadáver del menor, que llegó a bordo de una patrulla de la policía municipal, arribó a la comunidad alrededor de las 13 horas, antecedido por una camioneta de la cual descendieron familiares del finado, que acudieron a realizar los trámites para la “liberación” del cuerpo sin vida del pequeño ante la Agencia del Ministerio público de Tekax, donde se practicaron las diligencias legales del lamentable deceso.
El ataúd con el cadáver de Leandro Nicolás arriba al domicilio donde fue velado
Hombres de la comunidad miran la piedraque ocasionó la tragedia
Un habitante de Yaxachén, mientras se decide a pasar por la calle donde murió Leandro 

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