La venganza de Juan Martin
Una detención arbitraria, violatoria a todas luces de los derechos humanos, fue la llevada a cabo la noche del sábado por alrededor de 10 agentes de la policía municipal, quienes sin una razón lo suficientemente sólida y con el argumento de que “quiso atropellar a un policía a quien majó en un pié”, detuvieron y encarcelaron al corresponsal de POR ESTO!, Juan Antonio Venegas Tolosa.
Pese a que la versión oficial indica que el reportero se le fue encima a un policía con su vehículo, y por tal razón se le detuvo, nunca hubo hasta esa noche una denuncia en el Ministerio Público en ese sentido, tanto que luego de dos horas de estar en la cárcel municipal, -donde al periodista se le obligó a despojarse de sus ropas para ser fotografiado, por los agentes Mario Tec Romero y Francisco Habacuc Puch Cardeña-, fue liberado, no sin antes ser “amonestado” por el alcalde, Juan José Martín Briceño, quien le dijo a modo de velada amenaza que “acá se respeta la ley; por hoy te vas a tu casa pero a la próxima ya verás”.
Venegas Tolosa, quien al momento de la detención estaba acompañado por su primo Carlos Venegas Ruiz, declaró ante el Ministerio Público -donde denunció los hechos y se da curso a la Averiguación Previa 1002- que todo se debió aparentemente a un malentendido, lo que aprovecharon los agentes para detenerlo, y el alcalde para consumar de algún modo parte de su odio enfermizo y sus afanes de venganza contra el reportero.
Explica que el día de los hechos circulaba sobre la calle 45, Paseo de las Naranjas” y que al momento de querer estacionarse en una calle lateral del fraccionamiento San Juan un policía que vigilaba la zona -en aquel lugar se desarrollaba un festejo taurino- le indicó que no podía pasar por lo que se siguió a la calle más próxima, donde dobló para estacionarse, siendo que momentos después lo rodearon alrededor de 10 policías, según esto acusándolo en aquel momento de no respetar lo que un agente de tránsito le marcó; nunca se habló de que hubiera intentado atropellar a un policía.
Detalla en la denuncia que al parecer a lo que se refieren los gendarmes es que en la calle donde dobló para estacionar se encontraba un policía de tránsito haciendo señas a los conductores para que pasaran, pero que él, por el modo en que hacía dichas señas el agente, que se encontraba parado sobre la acera, interpretó que le estaba indicando que doblara para estacionar.
Expone que tras doblar con su vehículo se bajó de el y un agente vestido de azul, el mismo que le había hecho las señas, le dijo que no había obedecido una orden, a lo que preguntó que era y el agente, identificado como José Matilde Dzul Can, le contestó que estaba estacionado en lugar prohibido.
Dijo que tras unos segundos, luego de que lo rodearon los policías, entregó a su primo parte de sus pertenencias personales, entre ellos $1,100, un celular y un asistente digital personal (PDA) que utiliza para redactar sus notas, quedándose con $150, pensando en la posibilidad del pago de una multa; sin embargo 100 no le fueron entregados al ser liberado, pues aunque los policías lo catearon, no se percataron en primera instancia del dinero, que desparecería tiempo después, cuando fue fotografiado casi sin ropa.
Ya en la comandancia, a donde llegó tras que el agente Mario Tec Romero, se comunicó con su central diciendo “ya tenemos a Venegas como pidió el jefe”, fue fotografiado primero por el comandante Julio Rivero Vivas -quien le dijo de modo burlón que “asi hacemos con toda la gente importante” y luego por órdenes de éste fue despojado de sus ropas hasta en dos ocasiones, para ser fotografiado nuevamente, primero por Tec Romero y luego por el paramédico Francisco Habacuc Pech Cardeña. En ambos casos ningún de los agentes dirigió más que la palabras necesarias pero reían entre si de manera burlona.
Tiempo después, se le ordenó que se vistiera y fue llevado al hospital del IMSS-Oportunidades, donde un médico de guardia y una enfermera le checaron sus signos vitales, determinando que tenía alta la presión sanguínea.
Casi dos horas después se presentó el director de la Policía Municipal, Carlos Xiu Montero, quien ordenó se le sacara de su celda y fue llevado al despacho del alcalde, Juan José Martin Briceño, quien tras preguntarle como lo trataron le dijo: “acá se respeta la ley, por hoy te vas a tu casa pero a la próxima ya verás”.
Dijo que le preguntó a Martín Briceño si el objetivo con el encarcelamiento era otro y los de las fotos también, a lo que el alcalde respondió que “acá nos portamos como caballeros, tenemos palabra”, siendo la respuesta del reportero: “esta bien tu dices tener palabra pero yo no puedo tenerla contigo,porque sé como eres; así que si dicen que atropelle a un agente que me consignen al Ministerio Público y si tu hablas de respetar la ley pues que se proceda como se debe”.
Explicó que ya camino a su casa, donde lo llevó el propio director de la policía éste le dijo : “Si me dijeron que estabas bien pedo y que armaste todo un desmadre, pero te veo bien cabrón, tu sabes que conmigo las cosas son derechas no voy enlodar el nombre de mi familia”, a lo que el reportero respondió: “Mira. Carlos, tu bien sabes que onda entre Juan Martín y yo, me la tiene jurada; todo por las malas cosas que hace y le hemos publicado en el periódico. Pero no hay tos ya sabemos como masca el iguano así que no queda más remedio que cuidarnos todos porque yo voy na proceder por la vía legal para aclarar todo esto”
holazz atodos los cabrones chismosos que visistan esta pag…
psss nada mas kiero decir q tooo esta super bien , lo unikopq ni al ksooo es lo de juan martin…. pobre lo uniko q hace es trabajar para los oxkutzcabeñosss. no es justo. mejor ataken a otros que solo se dedican a perder el tiempo y no benefician a nadien.jajajaj chaoo