No sé, pero se me hace que esos estudios ya estan superados desde hace mucho tiempo.

Mi maestra de biología, en la secundaria, nos decía que la función hace al órgano y si un organo no era utilizado se atrofiaba él mismo y afectaba a otros relacionados con sus funciones primarias.

Dejar de usar un órgano no ha de ser tan fácil por la propia naturaleza del cuerpo y su complejidad. A eso se debe que la abstinencia en los monjes, curas, militares, similares y conexos de la república deba de ser forzada con aditamentos y menjurges en las dietas de su alimentación.

Si la maquinita de hacer hijos tiene en el hombre (me refiero a la especie humana incluida la mujer), una función primaria de dar placer (Freud y su teoría de la sexualidad), ¿qué sucede si la dejas de usar en tal sentido y sólo le asignas otras funciónes que también tiene además de las ya mencionadas?

¡Por supuesto! Tienes razón. Vas contra la propia naturaleza. Y dominar la naturaleza es el sueño guajiro del hombre desde tiempos inmemoriales.

Por eso, digo yo, ¿no sería mejor utilizar todos los organos y sentidos en su justa dimensión de su función y dejar que la naturaleza nos lleve de la mano a donde sabe que debemos de ir, sin pretender frenarla, manipularla o tratar de cambiarla o dominarla?

Hasta otras líneas…