En corto
La juventud y la rebeldía siempre van de la mano. Y cuando de asumir una función se trata, es necesario ser mesurado, inteligente y diestro en las embestidas y las retiradas.
Digo esto al respecto de lo que últimamente ha estado pasando y que afecta, definitivamente, a quién hizo posible este blog y que hoy es perseguido, acosado, amenazado por quienes dentro de su pequeño feudo de poder se sienten afectados, directa o indirectamente, por lo que acontece y se dice en este mísero espacio de internet.
Quienes han aplaudido las irreverencias del dirigente de esta bitácora lo han hecho, lo aseguro, por dos razones fundamentales. Porque les sirve de medio para manifestar sus propias inquietudes respecto a otros actores políticos y sociales de nuestra ciudad, primero. O porque morbosamente quieren tensar el hilo hasta ver de dónde se revienta, la segunda.
Tengo el gusto de conocer a este señor de hace apenas unas semanas. Las mismas que han pasado desde que me envío una invitación para poder escribirles desde mi humilde observatorio. Por esa misma razón no puedo afirmar si es o no culpable de lo que se le acusa, ya que no me consta nada, ni para bien ni para mal.
Sin embargo y dado que han estado sucediendo cosas extrañas que vician el ambiente del blog. Quiero por este medio hacer unas breves observaciones.
Primero. Qué yo recuerde nadie ha logrado en tan poco tiempo construir un medio que sea tan leído como este blog. Y eso independientemente de los asuntos que se traten. Es ya, quiérase o no, un medio de comunicación y como tal tenemos que reconocerlo.
Segundo. Muchos hemos criticado (me incluyo, por supuesto), los escandalosos y soeces contenidos que se han incluido a lo largo de su corta vida de la bitácora. Pero, a diferencia de otros medios, son esos contenidos precisamente los que la gente busca. Y no voy a adentrarme en este aspecto, ya que tendría que analizar nuestra escasísima cultura, nuestra muy baja autoestima (el complejo del malix), y todas nuestras frustraciones sociales que se reflejan fehacientemente en la forma y términos en los que escribimos en las diferentes partes del blog.
Tercero. Los temas álgidos de la política y las luchas intestinas de los actores políticos han sido degradados a niveles de discusión sin sentido, sin un ápice de responsabilidad, en términos tan bajos y faltos de respeto en donde jóvenes y adultos, hombres y mujeres, preparados e impreparados, cultos o no han aprovechado el anonimato para desahogar sus frustraciones personales, en una catársis social no planeada, pero efectiva y totalmente realista. El Chat Box nos refleja tal y cual somos como sociedad. Y eso sí es preocupante para una población en dónde buena parte somos maestros, profesores o educadores sociales.
Cuarto. La inquietud del director de este blog es la de mejorar el desempeño de la bitácora. Pero no se entienda esto como el evitar que la gente se exprese tal y cual es. No, ese no es el sentido de la intención. Pienso que como medio de comunicación debe madurar y debe aprovecharse la asiduidad de visitantes para ir fotografiando todas nuestras realidades y multiplicidades. Y ser, al mismo tiempo, un foro de expresión libre capaz de procesar todas las opiniones y puntos de vista, independientemente de que sean con o sin razón. Con o sin formas literarias y de estilo. Con o sin majaderías e insultos, que también son una manera de hablar de nuestro pueblo. Si no, observa una plática de los niños del jardín en donde estudia tu hijo o hija; o de la prepa en dónde te sacaron por mal estudiante.; o en el mercado; etc.
Quinta. Toda libertad tiene sus precio y sus riesgos. La libertad de expresión no escapa a esta realidad y nadie tiene derecho a coartarla de ninguna forma. El libre albedrío nos es propio como seres sociales y en nuestra conciencia se limitan o no las maneras de expresarnos y de dirigirnos con los demás. Cada quien sabe como masca la iguana y nadie es inocente a la hora de sacar las verdades.
Decía que hay que saber envestir y retirarse a tiempo. Las actitudes suicidas siempre llaman la atención, pero también siempre son incomprendidas. Hay quienes dan la vida por sus ideales y cuando se van, lamentablemente, las cosas siguen igual, pero ya sin su presencia física.
Las amenazas y los mensajitos velados al coordinador del blog deben de cesar. Y en el mejor de los casos, deben ser procesadas las querellas y violaciones a la ley conforme a derecho. Si tú me acusas de algo tendrás que probarlo. Y si no lo pruebas tendrás que afrontar las consecuencias de tu falta de escrúpulos. También al amparo de la ley y el derecho.
Todos los días construimos nuestro futuro y lo menos que queremos es tener lastres tan pesados que nos impidan avanzar en la edificación de una sociedad más justa, más equitativa. Por eso, si algo tienes que decir, dílo. Si nada tienes que decir, mejor calla. Piensa, medita y cuando tengas la respuesta a tu reflexión, habla. A lo mejor no estaré de acuerdo con lo que digas, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo.
Hasta otras líneas…
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