“En cada uno de nosotros hay un factor de estupidez, el cual siempre es más grande de lo que suponemos. Cuando la estupidez de una persona se combina con la estupidez de otras, el impacto crece de manera geométrica es decir, por multiplicación, no adición, de los factores individuales de estupidez…” Giancarlo Livraghi, en sus tres corolarios sobre “El poder de la estupidez”No sé. En ocasiones me he sentido estúpido. Es más, según nuestros críticos este blog es bastante estúpido, lo menos, o no debería existir, lo más. Sin embargo como la definición de la estupidez va entre calificar de inteligente a lo ridículo o alocado y de serio lo bastante estúpido… muy aparte del hecho que el pensamiento innovador sea visto a menudo como alocado o ridículo por las gentes que no lo entienden, me atrevo a hacer esta reflexión.Me queda claro que la estupidez carece de cerebro. La gente estúpida puede combinarse instantáneamente en un grupo o masa super-estúpida. Digo esto porque a raíz del problema que un servidor, en calidad de reportero de un periódico, tuvo con Luis Enrique Parra Espinosa, se han desatado acá en la ciudad toda una serie de cosas que conviene aclarar y en las que me temo mucho tiene que ver este blog que, repito, para unos (se agradece) es innovador, al menos para lo que estamos acostumbrados a los sitios que hablan sobre Oxkutzcab y, para otros, un aparador de la estupidez.

Resulta que un grupo de personas, entre ellas hasta políticos y políticas (ya ven acá hay equidad de género), pretenden reventarme (a mi por supuesto, el autor de este chiste de blog) mediante una acusación (me imagino que penal) que porque en este espacio se difama, calumnia, denosta, denigra, etc., etc., a las personas.

Más aún, éstas personas (me pregunto: ¿pertenecerán a alguna congregación de estupidez?), tratan de hacernos (de hacerme a mí, pues) pasar como promotores de la violencia, en varias de sus manifestaciones, la verbal en primer término… ah y hasta de promotores de la pornografía.

Pero bueno vayamos por partes, para intentar acabar con tanta estupidez:

1.- Como pueden ver en la barra lateral del blog, en la cabecera, se lee claramente: “Si considera que esta bitácora tiene contenido que puede ser considerado no apropiado y quiere protegerse de su contenido siga, por favor estas instrucciones”, lo que en la práctica no es más que una advertencia de parte mía de que si el visitante considera inadecuada esta bitácora tiene el poder de mandarnos al diablo, si quiere o de seguir leyendo (ahí está la estupidez), este espacio aún en contra de “su voluntad”.

2.- Para quienes nos catalogan de promotores de la pornografía piensen: ¿qué, acaso, por no poner acá la foto nadie la va a descubrir en miles de sitios de Internet que también la tienen?. Además, a veces se me escapa, en las notas que posteamos (existirá esta palabra, pregunto) se trata de advertir del contenido de los artículos y ya cada quien decide si los lee o no. No más, no menos. Remarcó, es estúpido e idiota pensar que si hay imágenes o vídeos “agresivos”, es culpa de este blog. No señoras y señores, no. Es estúpido pensar o creer que por no ver esas cosas acá el monstruo de la pornografía se acaba. Seguro que en su casa algunos de los que nos quisieran ver muertos le prohíben a sus hijos visitar “páginas malas” en la red, como este blog, pero ¿quién les asegura que fuera de casa, en un ciber o en la casa de un amigo o amiga no lo harán? No la mamen, Abran los ojos, la realidad social es otra.

3.- Mucha gente se preocupa que porque se escriben insultos acá. Vuelvo a lo mismo, si ha habido insultos o “malas palabras” eso es pedo mío, cuando escribo los artículos trato de que esto no ocurra y a veces (chingue a su madre el que no lo crea) esas expresiones son puestas en el contexto adecuado, porque así lo considero y punto. Es realmente estúpido pensar que este blog está lleno de insultos; en todo caso admito que el minichat si lo está pero no el cuerpo principal de la bitácora. Es más por eso el minichat desapareció y punto.

4.- Ahora bien, a raíz de que muchas personas utilizaban los espacios para los comentarios para darle duro a otras (a mi me dejaron como perro apaleado en más de una ocasión) decidí primero, cuando se trataba de mi, darles igual trato; es decir, si me agredían respondía de igual forma. Cuando vi que aquello no tenía remedio tomé la decisión de regular los comentarios. Entonces quien es estúpido aquel que soluciona el problema o quienes quieren perpetuarlo, ustedes piensen, razonen.

5.- Alguien dirá: “pero los insultos siguen”. Si en efecto, siguen, pero el asunto es que regular los comentarios es más fácil que dejarelos libres. Al poner un filtro ya casi nadie escribe comentarios y los que han llegado por lo general son en buenos términos, lo que no ocurre en el minichat, que por estar libre se presta a todo tipo de cosas.

6.- Alguien dirá: “entonces, coño, cierra el minichat”. Y respondo que no. ¿Razones? Hay varias: es un medio de expresión y quién diablos soy yo (que defiendo a rabiar la libertad de expresión) para censurar todas las chingaderas que acá se quieran escribir, pues en el anonimato de la red aquel que es cobarde deja de serlo y se vuelve valiente, como muchos que me amenazan. Es estúpido pensar que lo que ahí se escribe es estrictamente cierto, pero yo no soy tan estúpido como para cerrar ese espacio, que de algún modo (nadie está obligado a creerlo) tiene una función: permite sacar frustraciones, refleja la descomposición social, me informa de lo que sucede, sobre todo cuando gente en buena onda deja comentarios acertados, y hasta me sirve como autocrítica para el blog.

7.- Por último, para acabar con esto: El blog es mío, pero claramente advierto: “Los comentarios en cualquier parte de este blog son de la persona que los haya enviado. Este site no se hace responsable de las opiniones expresadas por los participantes en los foros y secciones de comentarios, y el hecho de publicar las mismas no significa que esté de acuerdo con ellas”. Por lo tanto es proverbialmente estúpido pensar que todo lo que acá se escribe es de mi autoría. Si así fuera quien tenga una barda y en ella se pinte o escriba algo que denigre u ofenda a alguien también sería culpable, lo que me lleva a imaginar que si alguien escribe en las paredes de la Iglesia insultos contra persona equis (no sólo eso que lo amenace de muerte) esa persona equis tiene que tirar la culpa al sacerdote o a la Iglesia. En fin los ciegos están conduciendo a los ciegos, la estupidez está desatada en Oxkutzcab. Para cualquiera que nos mirara desde fuera del municipio o en el espacio virtual, esto podría ser extremadamente divertido (o estúpido). Pero no sé por qué a mí no me hace la menor de las gracias.