Éybar Peraza, de nuevo en evidencia
Antes de entrar en materia lean esto. Es una nota del Diario de Yucatán, firmada por el reportero Jesús Bacab Chulim. El link lo pongoabajito de estas líneas, aunque aclaro que a partir de hoy, por aquellos que quieran leer el original, sólo tiene 30 días para hacerlo, pues en el sitio web del “Diario” son tan miserables que los archivos se borran después de este lapso
El linnk: http://www.yucatan.com.mx/noticia.asp?cx=50$1401010600$3501533&f=20070307
Nuevas quejas de molineros
OXKUTZCAB.— A más de un mes del acuerdo nacional de bajar a $8.50 el kilo de tortilla surgen nuevas quejas de molineros por el precio de los insumos, e incluso un antiguo molinero ya planea cerrar su negocio porque “no me resulta rentable”.
Uno es Bonifacio Silva Barriendo, que tiene su molino y tortillería desde hace 30 años, pero analiza la posibilidad de cerrar.
El líder de los molineros, Eybar Peraza Solís, confirmó que la baja del precio del alimento es benéfica para los clientes, pero tuvo efectos negativos entre los comerciantes.
Según señala, lo prometido por los gobiernos federal y estatal de subsidiar el maíz nunca se cumplió, ya que grano se sigue vendiendo a $3,200 la tonelada y con escasez en la zona.
“La medida de bajar el precio de la tortilla, que se encontraba a $9 desde octubre, a $8.50 en enero, causó inconformidad entre molineros, pues los insumos continuaron con los precios de siempre y además en lo que va del año han aumentado.
“Si a eso se le agregan los aumentos en energía eléctrica, la harina Maseca, el maíz, el gas, impuestos, pagos a salubridad, pago de empleados para la maquila de tortillas, etcétera, pues no hay mucha ganancia”. Por esta razón, la tortillería “La Bendición de Dios”, propiedad de Bonifacio Silva, que funciona desde hace 32 años, cerraría pronto.
Incluso, el propietario ya pretende vender sus máquinas.
Silva Barriendo explicó que lo primero que le afectó es que la Asociación de Molineros aceptara que se abrieran seis tortillerías alrededor de su establecimiento.
“Nunca se reguló la ubicación de los establecimientos y el líder molinero Peraza Solís sólo se opuso a una nueva apertura cuando vio que la nueva tortillería estaría cerca de la suya en la colonia Ceres”, añade.
El molinero dice que ante la competencia, el alza en el precio de los insumos y la baja en el precio del alimento, decidió cerrar su tortillería.
“En realidad lo único que se hizo fue presionar a los molineros a bajar precios, pero el gobierno nunca cumplió con los subsidios que ofrecieron y que serían una compensación por la disminución en la entrada de dinero”.
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