A poco menos de un año que la edición 2005 de la feria de la Naranja concluyera, el regidor responsable de rendir cuentas del evento, el panista Héctor Armando “Chinotil” Pérez Pacheco, aún no entrega un informe financiero real de la festividad, por lo que en esta ocasión la administración de los dineros correspondientes a la edición de este año recaerá en el propio alcalde, Miguel Ángel Carrillo Baeza, y el contralor de la Comuna, Julio Ix Rojas.

Pérez Pacheco, quien se viera envuelto en escandaloso lío de faldas, cuando su mujer Guadalupe Broca de Pacheco golpeara su rival de amores en un restaurante, es señalado entonces como “transa”, en virtud de que han pasado casi 365 días de que concluyera la festividad del 2005 y hasta ahora no entrega detallado informe del evento.

Regidoras del PRI, denunciaron que Pacheco Pérez se la ha pasado dando evasivas para no informar ante el Cabildo que sucedió financieramente con el la feria del año anterior. Anunciaron que el martes próximo exigirán que rinda cuentas y que se transparente el estado financiero de esa festividad.

Pacheco Pérez, a quien la población ve ya como rapaz y auténtico “chingaquedito” es, sin que los regidores priístas se lo propongan al denunciar los hechos, un auténtico ladrón y mentiroso, pues además de que no rinde cuentas de los dineros públicos que le ha tocado manejar, deportistas de la comunidad recuerdan que muchas de las promesas que hizo con tal de llegar al poder no se han cumplido.

Dicen las regidores priístas, Blanca Mena Magaña y Genny Téyer Pérez, que hasta el momento ellas no han recibido a detalle un informe de lo hecho por el regidor panista y que les extraña que primero haya hecho público que hubo utilidades, aún cuando no se sabe el estado real de estas, ello porque no hay un informe que avale el hecho.

Informes proporcionados por empleados municipales que pidieron omitir sus nombres, precisan que a raíz de estas anomalías el presidente municipal, , Miguel Carrillo Baeza, optó por delegar la responsabilidad de manejar las finanzas de la próxima feria en una persona de su confianza, Julio Ix Rojas, quien incluso desde hace varios días despacha en una oficina adjunta a la del alcalde.

Losa empleados de la Comuna que informaron del hecho dijeron que Pacheco Pérez, tras concluir la pasada edición de la feria, jamás enteró “como debe ser” (¿?) un informe financiero del evento y se confirmó que en todo esto tiempo ha estado dando evasivas para no hacerlo.

“A nuestras manos jamás llegó nada relacionado con lo que el profesor Héctor hizo con el dinero en la feria del años pasado”, dijo uno de los empleados.

Pacheco Pérez, quien de “rebote” llegó a la regiduría de Educación, Cultura y Deporte, donde se ha despachado con la cuchara grande, al grado de que a cargo del erario público ha viajado, por ejemplo, al estado de México en compañía de otros empleados municipales incondicionales suyos es, junto con Ángel Emir “Chakiras” Pacheco Escobedo, de los regidores que componen la línea dura del panismo en el Cabildo.

Ambos ediles, según denuncian fuentes de la Comuna, son los que en todo momento han tratado de negociar cuestiones favorables a sus muy particulares intereses, aún a costa de demeritar el trabajo del Ayuntamiento, al que llegaron sin formar parte del equipo de trabajo del alcalde, que tiene que sufrir ahora –lo bueno que falta poco tiempo para que concluya la presente administración- los desvaríos emocionales de este par de sujetos que se han ganado un lugar muy particular en el basurero de la historia por su muy pobre y criticable accionar como regidores.