Montañas de basura
Pésimo esta resultando el nuevo y cacareado programa de recolección de basura que pretende el ayuntamiento panista de la ciudad, pues a la negligencia cotidiana de muchos ciudadanos y comerciantes en el manejo de los desechos, se suma la ineptitud de la Comuna para llevar por buen camino dichoso plan.
Por los cuatro puntos cardinales de la ciudad, particularmente en las zonas donde habitualmente se ponían contenedores, que gradualmente fueron retirados para inducir a los ciudadanos a contratar el servicio de recoja de basura, es posible observar montones de desperdicios, ante la indiferencia de la regiduría de Servicios Públicos Municipales, que tiene a su cargo el “finísimo” Ángel Pacheco Escobedo, quien por lo que se ve el buen olfato que tiene para no mezclarse con la “indiada” le está fallando de modo tal que no percibe la pestilencia que los desechos emiten.
Lejos de concretarse en algo positivo para la ciudad más joven del estado, el nuevo plan esta resultando, pues, un verdadero fracaso, pues ni los ciudadanos colaboran ni las autoridades hacen de su parte para sacar adelante el proyecto, que le costó a la comuna 12 mil pesos para su elaboración.
Arturo Martín Góngora, uno de los responsables del reordenamiento, se pasa el tiempo checando el despacho de gasolina a vehículos oficiales, acompañando al alcalde en calidad de chofer o de plano se dedica a tomar fotos para el ayuntamiento, descuidando su encomienda, sin que esto inmute a su jefe inmediato, el regidor Pacheco Escobedo, y ni siquiera ponga a pensar al alcalde, Miguel Ángel Carrillo Baeza, quien ya de plano es condescendiente como este tipo de “actitudes oficiales”.
En la central de abastos, por ejemplo, el contenedor de basura ubicado a un costado del libramiento a la carretera federal Mérida-Chetumal, prolongación del Paseo de las Naranjas, se encontraba la mañana de este martes lleno a rebosar y a sus costados se encontraba enorme cantidad de basura, que supera por mucho la que lleva dicho contenedor. De igual modo en parques como el de la colonia San Antonio, prevalecía igual situación.
En los domicilios particulares, las quejas son porque los camiones recolectores no pasan los días que habitualmente lo hacen y porque a pesar de que se anunció la puesta en marcha del nuevo plan este todavía no procede.
Ciudadanos interesados en el nuevo servicio han manifestado que les resulta más pagar las cuotas fijadas por la comuna, que pagar porque un particular les bote la basura.
El nuevo plan, que incluye la sectorización de la ciudad para la recoja de los desperdicios, aplicaría al mismo tiempo que un reglamento del ramo, que contempla sanciones, por ejemplo, a quien queme desperdicios, práctica todavía común en la comunidad, y a quien deposite su basura domiciliaria en los contendores ubicados en sitios públicos, como el mercado 20 de noviembre, que pese al nuevo plan sigue siendo un lugar insalubre, ya de plano obsoleto para sus usuarios y oferentes.
La verdad compañero tolosa, esta de la fregada las pendejadas de estos dos fulanos el tal Martin Gongora y el otro Gongora, no importa ya se les va a acabar la buena vida de flojos, Miguelito o no quiere darse cuenta o pues tendra su rollo para tolerar a estos tipos que como muchos comentamos no cumplen con su trabajo , uno no màs sirve para niñera y fotografo del alcalde el otro para chingar a los empleados, ya debemos exigir que se les pague salario minimo, la verdad todos los de servicios pùblicos son un fracaso……