Lucía Villareal Novelo, reina de la Feria de la Naranja 2006

En un evento con pocas emociones por parte del público y en el que los organizadores tal vez pensaron que lo eran de un concurso de la canción ranchera o de un show solo para hombres, en los primeros minutos del domingo, como ya adelantamos, finalizó el certamen para elegir a la reina de le Feria de la Naranja 2006. La ganadora fue Lucía Villarreal Novelo, quien no sólo se alzó con el cetro y se ciñó la corona, sino que también se llevó el premio al traje de noche más elegante que, la neta, parecía un modelito tomado de los tradicionales muñequitos que adorna los pasteles de XV años.

Lucía, que según los visitantes de este blog era una de las favoritas, junto con Lizly Salazar y Nilda Martín Vázquez, recibió como “premio” una bolsa, cuyo contenido no fue revelado, y un reloj, otorgados por la “droga cola”, embotelladora que patrocinó muy pobremente el evento. “Por lo menos –dijo con sorna un tipo que estaba a mi lado al enterarse del contenido del “premio”- esos putos de la Coca Cola le hubieran dado aunque sea unas cajas de coca, o botellas de agua purificada para hacer mas grande ese premio. Se la jalaron brother, neta”.

Dividido en dos etapas, una en traje regional, y otra en vestido de noche, el concurso además de iniciar bien tarde, comenzó con la presentación de un cantante de música ranchera, cuya presentación fue tan intrascendente y de escasa respuesta por parte del público presente, que hasta el cronista ni siquiera tomó nota de su nombre. En total el tipo se aventó tres canciones de música tradicional mexicana.

En la primera etapa del evento las participantes, que fueron cinco finalmente debido a que Lesly Salazar Villareal desertó, que “por motivos estrictamente personales”, además de autopresentarse hablaron sobre los temas que los organizadores les dieron, entre ellos uno que llamó la atención –claro, la concursante a la que le tocó dicho tema no se tiene la culpa- debido a que hablaba de una irreal e inexistente gastronomía local. Para gastronomía del xtokoy solar mis chavales, las de Valladolid, Motul, y hasta Maní si nos apuramos.

Concluida la primera etapa a los organizadores, encabezados por Freddy “Xipo” Martín Trujeque, director de Salud en el municipio, se les ocurrió que lo mejor era poner en escena a H. Ortiz Producciones de la ciudad de Mérida, de modo que subieron al escenario tres fulanas que más bien parecían sacadas de algún “table dance”, de un show de “peluches” del “Camino Real” o del “Huerto”, aunque más bien del primero, debido a que en “Los Tucanes”, la “verdá”, como que las viejas ya no aguantan –bueno al menos eso fue lo que vi la última vez que fui hace ya varios meses- y si deberían de estar en una mesa… pero de venta de cochinita pibil en la sección de carnes del mercado 20 de Noviembre.

El caso es que las tipas, para unos fueron un deleite a la vista, aunque la verdad no eran cosa de otro mundo -hay iguales o mejores nenas en Super Centro, por cierto saludos a una “guera” que ahí trabaja y de cuyo nombre no me acuerdo- y, para otros, los mas mochos, motivo de críticas a los organizadores, por la diminuta vestimenta que dejaba a la vista las nalgas de las mujeres, y por lo erótico de sus movimientos, que hicieron abrirse como platos los ojos de funcionarios como el secretario municipal, Concepción “Concho” López Herrera. Hasta Angel “Chakiras”, habitualmente seriecito y formal, como que no queriendo la cosa trató de prestar atención, en tanto que al lado suyo el alcalde, Miguel Carrillo Baeza, disfrutaba del “bailecito”, estaba en su mero lodo el buen “Mike”.

De todos modos cada quien habla según le va en la feria, así un cuate, que por cierto le daba duro y tupido a la cerveza, dijo: “con estas rucas wey, me ahorro un viaje a los Tucanes. Buenos hembras, me cae”. O como el padre de uno de los integrantes del ballet folklórico de la Comuna, con parientes muy cercanos al presidente. “Mike” Carrillo, quien dijo: “espero que escribas eso, fue una real mamada (y yo que pensaba que las mamadas reales eran las que se han de dar entre los miembros de abolengo de las antiguas monarquías europeas) que suban esas viejas a la tarima”.

En fin olvidémonos de la polémica actuación de las tipas del “teibol” (Oh, Deyanira Rubì) y regresémonos a lo que nos ocupa: la elección de la reina de la Feria de la Naranja 2006. Resulta entonces que en la segunda etapa, ya en vestido de noche, las concursantes respondieron a cuestionamientos tales como maltrato a la mujer, drogadicción, embarazos no deseados, vandalismo y suicidio, que de algún modo pintaron de cuerpo entero a la sociedad oxkutzcabeña y dejaron en evidencia a algunas de las participantes, que demostraron magros conocimientos o supieron decir muy poco sobre tales cuestionamientos, lo que inevitablemente nos recuerda que la belleza suele reñirse con el cerebro. En fin como escuche –y me hizo reír- de otro asistente al evento: “Mejor que se paren, modelen, nos muestren el c…y no hablen. Que elijan a la más buena y ya”.

Y bueno, como tenía que salir una ganadora, al final la mejor de ellas fue Lucía Villarreal Novelo, que demostró más soltura al hablar, una gran sonrisa, buenas dotes para la pasarela y más agilidad mental al responder. Villarreal Novelo, de 18 años de edad y estudiante de bachillerato es la hermana menor de otra integrante de su familia, María Luisa, quien antes fue también reina de la Feria de la Naranja

El segundo lugar fue Lizly Salazar y el tercero Nilda Martín, quien además fue electa como la más fotogénica. La señorita Simpatía fue Reyna Raygoza, quien no pasó a la etapa final del concurso, al igual que Seidy Mex

Creador y administrador del blog. Periodista por accidente. Apasionado de las TIC’s y de los gadgets.Profesor de enseñanza secundaria (porque de algo tengo que comer). Creo que la democracia se puede y debe construir, incluso, picando piedra, poco a poco y en este espacio pretendemos contribuir a ello

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