Que chinga esta, ¿no?. La Policía, sin previo aviso, anduvo reteniendo motocicletas la noche de este domingo 17 de septiembre en el parque principal.
Sin que se diera a conocer por algún medio de comunicación, la Dirección de Policía y Tránsito de la ciudad retenía las motos, cuando estas eran conducidas por menores de edad.
La medida ocasionó airadas críticas y reclamos a los agentes del orden, de hecho no faltó quien les mentara la “mauser”,pues muchos padres de familia, con justa razón reclarmaron a los agentes su proceder.
Aunque la medida en si es buena, dado que hay una gran cantidad de menores de edad que circulan en motocicletas, que han crecido como hongos en la ciudad, la forma utilizada porla policía para llevar a cabo la sorpresiva campaña resulta desafortunada, pues prácticamente tomaron a traición a la ciudadanía.
Como nadie supo y a nadie se aviso -por lo menos los regidores que gana un vergo de feria se hubieran mochado con cien varos cada quien para pagar los anuncios con Justino, el profe San Uribe o en cablevisión- es de entender la molestia de la gente.
La medida, como yua se dijo, es buena, dado que es común ver circular motos, generalmente conducidas por menores de edad, que en la mayoría de los casos ignoran las reglas más comunes de tránsito y andan como locos por las calles.
Habría que ver si la disposición sigue y también habría que ver como le hará la autoridad municipal para resolver este nuevo pedo, pues cierto es que necesariamente algo se tiene que hacer para que la gente, particularmente los padres de familia, tomen más conciencia de este problema e inviten a sus vástagos a ser más responsables al conducir sus motos, vehículos que al menor descuido pueden provocar una tragedia que todos lamentaríamos.

Una posible solucón, debido a que son cientos los menores de edad que manejan motos, sería que a estos se les hicieran unas pruebas en la policía -del tipo para sacar licencias de conducir- y si demuesteran aptitud y responsabilidad para manejar las motos que se les otorgue un permiso y que los padres firmen una carta de responsabilidad por sus hijos