En un caso más de cómo se administra “a modo” la justicia en esta comunidad, agentes de la Dirección de Policía y Tránsito sorprendieron vendiendo fuera de horario al propietario del “Rey David” y aunque un comprador fue detenido, el dueño del negocio no recibió ningún castigo

La policía municipal sorprendió vendiendo fuera de horario a David Ballote Castillo y detuvo a un comprador, Carlos Antonio González Castillo, quien fue remitido a la cárcel pública, junto con un chinguero de cervezas: 15 cajas de caguamas, 15 de cuartitas, 4 canastillas de cerveza en lata y 2 cajas de medias.

Gónzalez Castillo, quien fue sorprendido comprando alrededor de las 9:30 de la noche de este viernes fue enviado a una celda municipal, en tanto que el propietario del expendió, que debió ser sancionado conforme a las normas vigentes con clausura temporal del negocio, resultó con mucho más suerte, pues bastó una llamada telefónica de uno de los tres auxiliares de la Jueza Calificadora, Felicia Contreras, para que ésta exonerara al sujeto de toda pena o castigo.

La extraña determinación, pues es común que cuando el propietario de un expendio o cantina sea sorprendido vendiendo fuera de horario reciba una sanción, no hace más que traer a colación la manera poco ortodoxa con la que el Juzgado Calificador “aplica la justicia”, pues ya antes un sujeto que jugaba a los arrancones con su VW fue liberado también por una llamada telefónica de la Jueza, a petición también de unos de sus auxiliares, que resultó ser amigo del chofer del VW.

La particular forma de administrar la justicia en ese Juzgado Calificador no es nueva, pues incluso la secretaria de la Jueza, de nombre Lucy Salazar, trató con anterioridad, no sabemos si logró su objetivo, de liberar a uno de sus parientes que cayó en manos de la policía, por andar de briago por las calles.

Antes, Hugo Meza Córdova, hijo del consejero estatal del PRD, Sergio Meza Rodríguez, prácticamente impuso record, pues pese a que la policía lo reportó por agredir verbalmente a un agente que dirigía el tránsito, cuando recién se instalaron los semáforos, no pasó ni media hora en la cárcel pública.

Precisamente, la deficiente administración de justicia a nivel municipal, fue lo que movió a la Comuna a nombrar una Jueza Calificadora y tratar de remover, sin éxito por cierto, al Juez de Paz, Miguel Ángel Granados Tziu, quien sigue en el cargo, en lo que de algún modo es una derrota en lo particular para el alcalde, Miguel Ángel Carrillo Baeza, y en general para la ciudadanía, que tendrá que soportar 10 meses más –por aquello de que a la actual Comuna panista se le acaba el tiempo- no sólo al actual Juez de Paz, sino al nuevo Juzgado Calificador, en lo que resultó aquello de que el remedio terminó siendo peor que la propia enfermedad.

Creador y administrador del blog. Periodista por accidente. Apasionado de las TIC’s y de los gadgets.Profesor de enseñanza secundaria (porque de algo tengo que comer). Creo que la democracia se puede y debe construir, incluso, picando piedra, poco a poco y en este espacio pretendemos contribuir a ello

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